Insomnio y pesadillas quitan el sueño al 40% de los gallegos

SOCIEDAD

El Congreso insta al Gobierno a abordar el déficit de descanso adolescente

16 ene 2011 . Actualizado a las 13:47 h.

Cuando el tsunami zarandeó el sureste asiático, numerosos gallegos empezaron a tener sueños de angustia en los que eran perseguidos por olas gigantes, porque son los sucesos del día anterior los que originan la mayoría de las pesadillas. «Unha experiencia concreta, neste caso por imaxes da televisión, activou unha representación cun corremento de materia, a auga», precisa Manuel Castro, psicólogo clínico, miembro del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia.Por esa vinculación a la realidad, la inquietud derivada de la crisis, como el miedo a perder el empleo, puebla estos días las pesadillas de miles de gallegos, «porque que se fale de despido ten un efecto devastador», agrega. O como argumenta Miguel Ángel Simón, catedrático de Psicología Clínica de la Salud en la Universidade da Coruña, «la crisis genera tensión y estrés y, por tanto, más insomnio».

Simón recuerda que de las 83 patologías del sueño, «el insomnio es la más prevalente. Lo sufre casi el 35% de la población, el 15% de forma crónica». Las pesadillas, más frecuentes en los niños, afectan a un 5%. En total, cuatro de cada diez gallegos sufren trastornos de sueño por estos problemas.

Y hay otros. Casi la mitad de la población se queja de dificultades puntuales para dormir «porque es difícil regular el sueño en esta sociedad de la prisa -sostiene Raimundo Mateos, responsable de la unidad de psicogeriatría del CHUS-. Robamos tiempo al sueño, pero también a nuestra salud al reducir una actividad en parte mágica, una muerte a la que nos entregamos tranquilamente todos los días para resucitar».

Adolescentes dormidos

El 54,2% de los adolescentes españoles tienen déficit de descanso porque duermen menos de 8 horas diarias, según un estudio realizado por la Comunidad de Valencia extrapolable al resto del país. «De ellos, el 4,2% se duermen en clase al menos dos veces por semana», afirma Gonzalo Pin, pediatra y miembro de la Sociedad Española de Sueño (SES). La culpa la tienen en parte las salidas nocturnas el fin de semana (hay dos horas de desfase respecto a los días lectivos) y la conexión a Internet hasta altas horas de la noche. La consecuencia es déficit de atención durante las primeras horas de clase y, por tanto, mayor fracaso escolar.

Para luchar contra esto, el grupo de Pediatría de la SES en el Congreso logró la aprobación por unanimidad de una proposición no de ley que insta al Gobierno a resolver el problema.

«Estamos elaborando ya un mapa del sueño de toda España para conocer cada situación concreta y, a partir de ahí, concienciar a las familias y a la sociedad educativa de la necesidad imperiosa de llevar la higiene del sueño al currículo escolar», explica el médico.