Jimmy Jump: «Me encanta el Camino de Santiago, porque yo me siento un peregrino de la vida»

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa REDACCIÓN/LA VOZ.

SOCIEDAD

09 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«En parte creo que ayudé al chico este a que pudiera repetir su canción y así pudiera subir dos puestos». Habla Jaume Marquet (Sabadell, 1974), más conocido como Jimmy Jump, sobre su irrupción en el escenario de Eurovisión cuando Diges hacía gorgoritos con su Algo pequeñito . Jump ni hace acto de contrición, ni propósito de enmienda. Es más, saca pecho. El de Oslo ha sido «el gran salto de este año» y ve difícil superarlo: «A menos que haga uno en Sudáfrica, aunque no sé si podré ir al Mundial, porque me he gastado mucho dinero en los saltos y en las multas y estoy prácticamente sin recursos. A ver si consigo financiación para ir al Mundial».

He ahí el misterio. ¿De qué vive Jimmy? ¿De la venta de sus camisetas firmadas? «Qué va, con las camisetas solo saco para el 0,05% de los gastos. Tengo mi faena, soy comercial de una editorial. Y de mi sueldo el Estado me quita una parte a través de las multas, cosa con la que estoy de acuerdo, porque esto hay que pagarlo de alguna manera, pero creo que las multas a veces son excesivas, porque no hago daño a nadie», replica el saltarín.

Jump no pudo acudir a Roland Garros, pero no faltará a su cita en Compostela. «Me encanta el Camino de Santiago -relata el espontáneo-, ya peregriné a la catedral en los dos anteriores años santos. En 1999 hice el Camino desde Astorga y en el 2004 desde León. Esta vez me gustaría empezar en Roncesvalles, aunque depende de la agenda, que está algo agitada. Pero iré, ya sea para cerrar la Puerta Santa o simplemente para saludar al Apóstol. Me encanta, porque me siento un peregrino de la vida».

Entre las asignaturas pendientes de este fan del Barça figura plantarle una barretina a Mourinho -«es buena persona, aunque un poco chulo, como yo», matiza- y, sobre todo, «saltar» en la gala de los Oscar. «Pero en América es complicado, porque allí primero disparan y luego preguntan», apostilla.