«Los niños de fuera tienen las mismas enfermedades que los de aquí»

La Voz

TEO

24 abr 2010 . Actualizado a las 21:54 h.

Mercedes del Río Garma (Santiago, 1961) estudió Medicina en la Universidad compostelana y se especializó en pediatría. En la actualidad trabaja como pediatra de área en el centro de salud de Calo-Los Tilos, en Teo.

-Parece que, en general, los problemas médicos afectan más a los niños de familias inmigrantes que a los llegados de la adopción internacional, que quizá cuenten con más recursos para su atención. ¿Cuáles son los que llegan en mejor estado de salud? ¿Demandan más asistencia?

-Los problemas de salud de los niños inmigrantes dependen en gran medida del lugar de procedencia y, en general, son los niños de origen sudamericano los que presentan mejores indicadores de salud, incluyendo las inmunizaciones. En cuanto a las demandas de asistencia, es cierto que a veces las dificultades con los horarios laborales o las prioridades de trabajo sobre las de salud, sumado al desconocimiento del funcionamiento de nuestro sistema sanitario, hacen frecuentes las consultas fuera de hora, frecuentación de urgencias o falta a citas programadas. El reto es encontrar el equilibrio entre la necesaria flexibilidad de los profesionales para adaptarse a las necesidades de estos pacientes y la progresiva normalización del modo de acceso de estos pacientes al sistema sanitario. Los niños procedentes de adopción internacional presentan, además de los problemas de salud ligados al país de origen, los asociados al hecho de pertenecer a los grupos sociales más desfavorecidos y problemas específicos de la institucionalización. El seguimiento de estos niños debe ser multidisciplinar, intensivo y prolongado en el tiempo, lo cual es facilitado por la gran motivación de sus familias.

-Cuando llega un niño extranjero por primera vez a sus consultas, ¿en qué consiste su examen?

-Diferentes protocolos recomiendan realizar una criba básica en la mayoría de niños procedentes de inmigración, que incluye una serie de pruebas analíticas básicas y otras más específicas según el país de procedencia. Sin embargo, cada vez se admite más una valoración individualizada de estas pruebas según los cambios observados en los últimos años en algunos países, en particular en los niños de países sudamericanos con sistemas sanitarios más avanzados. En el caso de los procedentes de adopción internacional, esta criba se realiza a todos, todos, los niños, y es más exhaustivo por ser el grupo de mayor riesgo sociosanitario.

-En general, ¿les inquieta a los profesionales el estado vacunal de los pequeños? ¿Qué peligros supone que no estén correctamente inmunizados?

-Es importante revisar el estado vacunal del niño a su llegada, examinando los documentos que aporte. Muchos niños vienen correctamente inmunizados y solo precisan completar la vacunación con las recomendaciones de vacunas que, a mayores, se administran en nuestra comunidad; por el contrario, algunos niños procedentes de países de baja renta no poseen cartilla vacunal, o los datos son incorrectos, no válidos o están mal traducidos, haciéndose necesario el reinicio de la vacunación completa. El objetivo es que alcancen la misma cobertura vacunal que la población autóctona en el menor tiempo posible.

-Al margen de enfermedades inusuales en nuestro medio, ¿estos niños sufren en mayor medida patologías que aquí también se dan e incluso padecen más cuadros infantiles como las infecciones respiratorias, diarreas o accidentes infantiles? ¿Por qué? ¿Está relacionado con las peores condiciones de vida o renta inferior de la población inmigrante?

-En los niños de origen inmigrante vemos las mismas patologías que en los niños autóctonos, aunque algunos problemas se observan con mayor incidencia (infecciones respiratorias, diarreas, partos prematuros, tiñas o mayor frecuencia de accidentes infantiles, tanto domésticos como de circulación). En muchos casos son las condiciones higiénico-sanitarias deficientes, las dificultades de acceso al sistema por desconocimiento o los descuidos en la supervisión de los niños por problemas de horarios y conciliación familiar los que favorecen estas patologías; y es también aquí importante la labor preventiva de los profesionales sanitarios.

-¿Cuál es la importancia de que los niños cuenten con un documento sanitario específico? ¿Está regulada en Galicia su existencia y cobertura por parte de los profesionales que realizan el seguimiento de estos pequeños?

-La movilidad geográfica, frecuente en familias inmigrantes, hace muy necesario tener un documento sanitario correctamente cumplimentado y actualizado, que permita al personal sanitario contar con una fuente útil de datos. Además, los viajes al país de origen plantean nuevas situaciones de riesgo que pueden y deben ser previstas: reevaluación de las vacunas rutinarias por si fuera preciso hacer pautas aceleradas de vacunación, vacunaciones específicas recomendadas u obligatorias según el país de destino, además de normas sanitarias básicas. Nosotros contamos con nuestras cartillas de salud infantil, pero otras comunidades ya han ido desarrollando documentos sanitarios específicos, como la comunidad andaluza. Estos documentos deben contener información general y recomendaciones básicas, además de incluir los estudios complementarios realizados, así como vacunaciones y tratamientos.