La receta es constancia y disciplina

M. C.

EDUCACIÓN

El director de Deportes y el técnico de la Unidad de Ejercicio Físico e Saúde de la Universidade da Coruña dan unas pautas para empezar en el deporte con buen pie

18 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

«Comenzar a hacer ejercicio es una buena noticia porque aumenta la autoestima y contribuye a mejorar la salud. Pero que nadie crea que en tres meses una persona con sobrepeso que supere entre cinco y diez kilos su peso ideal puede lograr esa mejora estética que habitualmente acostumbran a buscar los que inician una actividad para estar mejor estéticamente en verano. Lo que hay que intentar es aprovechar el comienzo de la actividad para mantenerla tras la época estival». El director de Deportes de la Universidade da Coruña (UDC) y entrenador personal con una dilatada experiencia, Juan J. Fernández, recuerda que no existen los milagros; «únicamente, constancia y disciplina».

El inicio de la actividad deportiva al que se lanzan muchos gallegos cuando faltan únicamente unos meses para ponerse en bañador ha de seguir unas pautas para garantizar unos buenos resultados. «Hay que acudir a un profesional. Lo primero que ha de hacer este es remitir al usuario a un médico para chequear su salud. Con todo ello acudirá otra vez al experto, que, en función de los objetivos y las patologías que pueda presentar el usuario, tras una evaluación inicial de condición física (antropometría, fuerza, resistencia, flexibilidad?) hará un plan de trabajo que se reevaluará periódicamente», apunta Fernández.

Pero la labor del entrenador va más allá. «La parte más importante de un buen personal training es el cuidado de los aspectos psicológicos, sociales y emocionales. Es una parte fundamental porque tienes que fidelizar al usuario a la actividad física. Parte de su trabajo es ser también un psicólogo. En la mayoría de los casos surge una buena complicidad entre entrenador y deportista, que es interesante para conseguir la adherencia y el hábito», apunta. Porque el ejercicio bien hecho provoca una serie de beneficios que superan la mera estética, son los «beneficios sociales y psíquicos».

Aunque la elaboración de una tabla base es algo muy particular, hay una serie de grupos musculares y aspectos que tendría que recoger. Tomando como tipo una persona sana que vaya al club deportivo una hora durante tres días a la semana, la pauta tendría que incluir «una parte de calentamiento, otra en la que se trabajarían los grupos musculares principales, y para rematar, la realización de estiramientos», apunta Yago Arango, técnico de la Unidad de Ejercicio Físico e Saúde (UES) de la Universidade da Coruña.

La primera parte del entrenamiento, explica, trabajaría la movilidad articular y la parte cardiovascular. En la segunda, añade, «habría que incidir en el trabajo de la fuerza para mejorar el funcionamiento muscular. Ahí tendrían que activarse tanto la musculatura tónica, la que se utiliza en la vida diaria, como la fásica, la que está más desacondicionada por los hábitos de vida actuales». Luego, los estiramientos son algo fundamental.