«Hablo con mi mujer a través del chat cuando somos granjeros»

La Voz

SOCIEDAD

A Sergio lo que más lo ha enganchado es «el carácter empresarial que se oculta detrás del juego» ya que «puedes tener tu propia empresa y crecer día a día económica y materialmente». «Es un trabajo fácil por el que ganas mucho», afirma. Además, Sergio le quita importancia al hecho de que sea un negocio intangible, porque «tú sabes que detrás del muñequito hay una persona como tú, real, que está haciendo lo mismo que tú. Incluso puede que esté trabajando para ti, (porque puedes contratar a otros) y eso no es virtual, es real, es una sensación placentera».

Sin embargo, asegura que el aparentemente tranquilo mundo de la granja no es tal. «Es estresante porque cada vez quieres conseguir más pasta y más experiencia, es una cuestión de dinero, de poder y de competitividad. Quiero dinero para poner mi granja lo más bonita posible». Con respecto al dinero, enfatiza la poca importancia de separar lo cibernético de lo real. «La pasta no te va a un banco, pero va a tu granja, que está en tu pantalla del ordenador, que existe».

Además, Sergio destaca que gracias al juego ha hecho amistad con personas de otros países, algo que valora como positivo, aunque no deja de pensar que «es como una secta, es fácil entrar, pero es difícil salir», dice este ingeniero que asegura que «por las noches hablo con mi mujer a través del chat cuando estamos en la granja, aunque estemos los dos al mismo tiempo en el salón».