10 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Se declara radical. Radical frente a los siete meses que tiene que esperar para conseguir una licencia para su empresa. Radical contra los políticos, a los que vota en blanco. Radical frente al consumo que considera exagerado en su país, y sobre todo frente a la corrupción, que «está aquí institucionalizada». En una moderna planta de producción de pollos, de la que este año saldrán 700.000 unidades, João ve la crisis como una oportunidad, para los dinamizadores y también, pese a todo, para la regeneración de Portugal.
ECONOMÍA DE SUBSISTENCIA. La cría de pollos en casa y la venta de pequeñas cosechas han vuelto a surgir en Portugal, observa João