Una séptima parte de los locales de la ciudad obtienen sobresalientes en la mayor plataforma europea de reservas
24 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A la hora de abandonarlos, los huéspedes de los hoteles compostelanos se marchan muy satisfechos, a tenor de las opiniones canalizadas por casi 4.000 de ellos a través de Booking.com, una plataforma de reservas vía Internet que, con más de 60.000 establecimientos adscritos, se promociona como la mayor de Europa entre las de su clase. De hecho, con datos actualizados al día de ayer, los 50 negocios de la capital gallega analizados por los usuarios de la citada red merecen, a juicio de estos, una nota conjunta de 8,24 en una escala de cero a diez. Desglosados por categorías, como promedio, los 6 locales de una estrella obtienen un 8,15; los 10 de dos, un 8,36; los 18 de tres, un 8,16; los 11 de cuatro, un 8,3; y, finalmente, la media decena de cinco, un 8,46.
Como refleja la tabla de detalle reproducida a la derecha de estas líneas, en global, la oferta santiaguesa supera en calidad tanto a la de Madrid como a la de Barcelona, ambas acreedoras de sendos 7,8 raspaditos. Asimismo, con la excepción poco significativa de Ferrol (8,33), el parque hotelero de Compostela golea en prestigio a los de las restantes ciudades de Galicia, pues rebasa con holgura el 6,68 del vigués, el 7,42 del ourensano, el 7,91 del pontevedrés, el 7,93 del lucense y, ya no tan cómodamente, el 8,06 del herculino.
Estudiando caso a caso los guarismos de Booking.com referidos a Santiago, no obstante, se aprecian diferencias sustanciales entre unos establecimientos y los otros, aunque ninguno suspende ni suscita meros aprobados entre sus visitantes. Mientras un par se quedan en el nivel del bien (6 a 7 puntos) y 41 oscilan entre el notable alto (8,9) y el bajo (7,1), los demás, que constituyen una séptima parte del total, logran alcanzar el sobresaliente. Se trata del Santa Clara, el San Clemente, el Algalia, el Altaïr, el Rúa Villar, el Xan Xordo y el Sercotel Los Abetos, ninguno de los cuales, paradójicamente, está considerado como de lujo por la Administración.