El área de Santiago soportó rachas de viento de hasta 91 kilómetros por hora

OURENSE CIUDAD

Los bomberos realizaron salidas para retirar carteles, señales y cerrar ventanas de casas abandonadas

10 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La ciudad vivió ayer un temporal menos agresivo y dañino que el sufrido durante la jornada del 23 de enero, cuando los daños fueron cuantiosos tanto en bienes públicos como privados. El peor momento del día en Santiago fue entre las doce del mediodía y las cuatro de la tarde. En esta franja horaria se registraron varios momentos de rachas de viento de entre 70 y 80 kilómetros por hora; la más alta fue de 91 kilómetros por hora y era recogida por el anemómetro del Observatorio Meteorológico Ramón Aller, de la USC, a las dos de la tarde. A partir de este momento, el viento fue amainando hasta que a las cinco de la tarde, la racha era de 64 kilómetros por hora y a las seis ya estaba en 55. La normalidad fue imponiéndose a lo largo del día, tal y como había anunciado el servicio meteorológico gallego. Al viento se sumó la lluvia. Esta fue persistente durante gran parte de la mañana y se convirtió en intensa en un pequeño intervalo entre las 15.30 y las 16 horas, cuando se recogieron 15 litros por metro cuadrado. Durante el resto de la tarde, la lluvia hizo su aparición en forma de pequeños chubascos suaves. Aunque el temporal no fue tan violento, los bomberos de Santiago tuvieron que realizar varias salidas para atender incidentes de diversa consideración y, sobre todo, para adoptar medidas de seguridad en determinados elementos de la vía pública. Acudieron al número 5 de Concheiros al ser alertados por los vecinos de la caída de tejas; se desplazaron a Casas Reais, donde las ventanas de la casa número 20 se abrieron por el fuerte viento y, al estar abandonada la vivienda, se corría el riesgo de que los cristales y las ventanas cayeran a la vía pública. A las cuatro de la tarde, en uno de los peores momentos de la jornada, los bomberos acudieron al Hórreo para retirar un cartel informativo de hoteles situado en las inmediaciones del párking. En Salgueiriños, concretamente junto a la gasolinera, los servicios de Daviña tuvieron que acudir para retirar una farola que había caído sobre la calzada. Los operarios retiraron las conexiones eléctricas para evitar accidentes. En el Campus Sur se produjo la caída de gran cantidad de ramas y hojas. A diferencia de lo ocurrido con el ciclón Klaus, en la jornada de ayer no se produjo la caída de árboles. Por otro lado, los servicios de emergencia del 112 dieron cuenta de diversos problemas en la red viaria de los municipios de Ames, Arzúa, Boimorto, Boqueixón, Brión, Dodro, Ordes, Oroso, Padrón, Rois, Santa Comba, Teo y Val do Dubra. En carreteras locales y provinciales de estos concellos se retiraron árboles, tierra y piedras caídas por el temporal. Asimismo se produjeron problemas de suministro eléctrico, de agua y de telefonía en los concellos de Santiso, Touro, Padrón y Santiago. Con respecto a las viviendas, los servicios de emergencia tuvieron que acudir a pisos y bajos de viviendas en Brión y Padrón, que fueron anegados por la lluvia caída durante el temporal. En las autopistas de Santiago-A Coruña y Santiago-Ourense se alertó de fuertes rachas de viento, que dificultaron la circulación. En la autovía de Bertamiráns también se vivieron momentos de peligro, especialmente, alrededor de las tres de la tarde. Ante el aviso de recrudecimiento del temporal, Seguridade Cidadá de Santiago acordó el cierre de todas sus instalaciones deportivas, así como de los parques y zonas verdes que eran susceptibles de ser cerrados. Marta Álvarez Santullano informó de que, desde las dos de la tarde, se suspendieron las actividades en los pabellones polideportivos, campos de fútbol y todas las instalaciones deportivas dependientes del Concello de Santiago y se cerraron las piscinas de Sar a partir de las dos de la tarde, por lo que los abonados del Multiusos de Sar podían hacer uso de las instalaciones cubiertas de Santa Isabel. Los parques de Santo Domingos de Bonaval y la Finca de Lois, que disponen de puertas, fueron cerrados para evitar el acceso a las personas. También se colocaron cintas en los accesos del parque de la Alameda, ante la previsión de caída de ramas y árboles. Desde el Concello se insistió en pedir a la población que se abstuviera de pasear por parques para evitar situaciones de riesgo.