Las obras previas al túnel originan retenciones en la avenida de Lugo

X.?R.

SANTIAGO

La restricción continuará hoy y mañana para colocar los tubos de la red de saneamiento

28 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La instalación de una serie de tubos de saneamiento provocó durante la jornada de ayer en la avenida de Lugo retenciones de tráfico que, en ciertos momentos del día, suponían un cuarto de hora de espera para los conductores que transitaban por allí. Los trabajos, que se iniciaron por la mañana y se alargaron hasta la noche de ayer, no habían sido anunciados públicamente. Se trata de restricciones de tráfico que se refieren a las obras previas. La actuación fuerte vendrá a partir del día 2, en que se cortará un carril de trafico.

El nudo del problema se situó ayer en el tramo a la altura de la residencia Teniente General Barroso, de unos 250 metros, en donde maniobraban las máquinas. Ahí los tres carriles de la avenida de Lugo se estrecharon para convertirse en uno. El cierre afectó a los dos carriles pegados a la acera y quedó libre el que discurre junto a la mediana. La obra no estaba anunciada al público ni en la entrada del vial, aunque el estrechamiento estaba señalizado mediante conos en la calzada desde el puente de Sar. Raxoi recalca que no hubo corte en ningún momento.

Aunque sí hubo un cuello de botella que se tradujo en atascos. La obra es necesaria y no admite cuestionamiento, puesto que implica unir tubos para propiciar un baipás que no interrumpa en ningún momento el servicio de saneamiento. Lo que critican los ciudadanos es que no se avisase con antelación, porque hubiesen elegido posiblemente una alternativa vial para no circular por la zona de la obra. Por otra parte, en el trecho en obras no existía ningún guardia municipal para dirigir el tráfico. Un operario se ocupaba de esta función.

El gobierno municipal aclara que ya hubo más limitaciones de tráfico en esta fase de trabajos previos. La actuación de ayer continuará hoy y mañana, aunque en el sentido de bajada. El tráfico se estrechará a un carril en el tramo de la obra, concerniente también a la red de saneamiento. Si ayer no había policías en la avenida de Lugo, sí los habrá a partir del día 2, según la previsión de Raxoi. Dos sargentos se encargarán específicamente de poner orden en el vial. Aún así, el gobierno local es consciente de que habrá problemas. Recalca que se trata de un punto neurálgico por el que circulan diariamente 50.000 coches. El corte de un carril se hará de Galuresa hacia arriba.

A fin de paliar en la medida de lo posible la problemática que se avecina, se ampliará a su máxima capacidad (cuatro carriles) la calzada del vial Sar-Pontepedriña. Los coches están retirados, pero aún no se ha podido pintar la calzada por culpa de la lluvia. No obstante, ayer había dos operarios procediendo a la limpieza de la tierra en la zona de los bordillos.