Ryanair ya vende vuelos para octubre pese a que su contrato caduca en abril

M Cheda

SANTIAGO

El Gobierno aspira a que la empresa de O'Leary potencie y diversifique su oferta en Lavacolla de cara al Xacobeo 2010.

09 dic 2008 . Actualizado a las 18:22 h.

El acuerdo de derecho privado que obliga a Ryanair a operar en Santiago vencerá dentro de cuatro meses. Sin embargo, la compañía irlandesa ya está vendiendo billetes para volar desde Lavacolla hacia cinco destinos de España, Alemania, Italia e Inglaterra todo a lo largo del próximo verano e incluso durante la primera parte del otoño subsiguiente, hasta el 24 de octubre, una circunstancia que, según mediadores independientes del sector, revela su firme intención de continuar vinculada al aeropuerto de la capital. De hecho, el Gobierno autónomo trabaja con la hipótesis de que la low cost mantenga su actividad en niveles similares al actual y, de cara al Xacobeo 2010, la amplíe y diversifique.

Reunidos el 14 de diciembre del 2004 en Dublín (Irlanda), el gerente de la empresa municipal de turismo Incolsa, Iñaki Gaztelumendi, y el vicepresidente de Ryanair, Michael Cawley, suscribieron un concierto de colaboración que la Xunta, a través de Turgalicia, apoya de manera indirecta, tanto política como económicamente. En virtud de dicho documento y siempre que se cumpliesen unas «tasas de éxito» (40.000 viajeros anuales por línea), la entidad pública se comprometía a abonar a la extranjera entre cuatro y seis euros por cada cliente transportado, mientras que esta última garantizaba la implantación gradual en Compostela de «un mínimo de cinco rutas distintas con un máximo de seis frecuencias». «El presente convenio tiene una vigencia de cuatro años a contar desde el establecimiento del servicio. Este período podrá prorrogarse otros dos», determina una de las cláusulas del escrito. Por lo tanto, este inicialmente va a caducar el 11 de abril del 2009.

Dentro de ese contexto, las partes disponen de varias alternativas de actuación a partir de la fecha referida. Básicamente, se resumen en dar por rotas las relaciones entre ambas, renovarlas tal cual sin mayores pretensiones de futuro, potenciarlas compartiendo los costes de inaugurar en Lavacolla una base internacional dotada de entre uno y dos aviones pertenecientes a la flota de la low cost, o bien mantenerlas provisionalmente sin cambios sustanciales para luego expandirlas con motivo del año santo venidero. A día de hoy, el bipartito gallego da casi por seguro el triunfo de esta cuarta vía. De hecho, uno de sus miembros, siempre en coordinación con otro del ejecutivo local de Xosé A. Sánchez Bugallo, ya ha impulsado las negociaciones oportunas para que así sea.

El resultado definitivo de dichas gestiones, no obstante, trascenderá en fechas próximas.