La cifra ha sorprendido al propio gobierno local, aunque la liga con su política urbanística y con el nuevo PXOM
16 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis del sector constructivo se ha reflejado en Santiago con un incremento del 22% del paro entre enero y agosto en este ramo de la actividad económica. Sin embargo, esa recesión no se nota a nivel administrativo, donde la petición de licencias no solo ha batido cualquier récord en Raxoi sino que ha doblado con holgura las cifras de un ejercicio habitual.
Si en un año normal la demanda de los promotores puede sumar solicitudes para unas 1.200 viviendas nuevas (pueden oscilar entre 1.000 y 1.400), según el Ayuntamiento, a estas alturas del 2008 se han formalizado peticiones para más de 2.900, cerca ya de las 3.000, una cifra que no solo contrasta con la recesión que vive el sector sino que incluso ha sorprendido en el propio Ayuntamiento, sobre todo por su evolución desde mediados de abril. Desde entonces se ha registrado la tramitación de solicitudes para un millar de viviendas. Exactamente para 956 agrupadas en un total de 136 licencias, de las cuales 82 son para casas unifamiliares y el resto para 870 pisos.
El 2008 no fue un año normal a estos efectos. Así lo indican las cifras. Pero la sorpresa de los responsables municipales por su evolución desde abril no solo obedece al contexto de recesión que vive el sector, sino a que en buena medida ya daba por hecho que en el resto del ejercicio no se superaría mucho las cifra de las 2.000 licencias después de la avalancha de solicitudes que provocaron las Normas do Hábitat de Galicia, que entró en vigor a mediados de abril y que modificaba las condiciones para la edificación en distintos aspectos referidos a la habitabilidad.
«Un ano extraordinario»
Si hasta la primera semana de aquel mes se habían cuantificado licencias para unas setecientas viviendas, en los nueve días anteriores a la entrada en vigor de esa norma se contabilizaron para 1.276. Ya entonces en Raxoi se hablaba de cifrá récord, pero eran conscientes de que ese guarismo estaba motivado en buena medida por la premura de los promotores para evitar las Normas do Hábitat y que en realidad buena parte de esas licencias, si no hubiese mediado ese cambio normativo, se hubiesen tramitado en el 2009.
La sorpresa llegó después de abril, con casi un millar de licencias más. En cierta medida, la concejala de Urbanismo, Mercedes Rosón, relaciona esta nueva tanda con la evolución de la actividad urbanística, en concreto con varios polígonos públicos. «É cuestión de oportunidade e este ano se puxeron en marcha polígonos novos. Agora mesmo se están desenvolvendo os solos urbanizables non programados números 7 e 11. Hai moita actividade en solo público e xa tiña chegado o momento de solicitar as licenzas nos polígonos que están en marcha».
Pero el alcalde va más allá, al margen de advertir que una cosa es que se formulen peticiones de licencias para tres mil viviendas y otra el ritmo con que se vayan ejecutando. Según Xosé Sánchez Bugallo, detrás de esta cifra, «superior á mellor das nosas expectativas», está «o resultado do esforzo en materia de planeamento e xestión de solo, e en concreto a política de vivenda con carácter xeral».
Pero hay otros factores, observa, que han hecho del 2008 un ejercicio tan «extraordinario» que no espera repetir en el 2009. El primer factor es que en el 2008 hay cuantificados varios centenares de licencias que se presentaron a finales del 2007 y que se tramitaron ya en el ejercicio en curso. La incidencia de las Normas do Hábitat fue más que clara, tanto en Santiago como en otros municipios, pero la entrada en vigor en diciembre pasado de buena parte del nuevo PXOM también tuvo su reflejo. «Abriu posibilidades de actuación en zonas onde antes non se podía», sostiene el regidor.