Un congreso llena los hoteles de tres o más estrellas y encarece los vuelos

M. Cheda

SANTIAGO

La pista central de un transformado Multiusos de Sar acogerá una cena de clausura para al menos mil comensales

03 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La celebración en Compostela de un congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP) contribuirá a que la oferta local de alojamientos hoteleros se agote durante la segunda mitad de esta semana. De hecho, ya ayer ningún establecimiento de cinco estrellas comercializaba habitaciones para las noches del jueves y viernes, coincidiendo con las jornadas centrales del encuentro. Tampoco resultaba posible contratarlas en los ocho negocios de cuatro que hay en la capital. Ni en 11 de los 14 de tres que figuran inventariados como tal en las listas del ente Turismo de Santiago. O sea, este acontecimiento, unido a la clientela habitual, garantiza la ocupación de 2.189 cuartos: 609 de condición superior, 881 de alta calidad y 699 pertenecientes al escalón inmediatamente inferior, como puede apreciarse en el cuadro a la derecha de estas líneas.

Según estudios científicos manejados por la directora del Palacio de Congresos y Exposiciones de Galicia, Manuela Hermo, los asistentes a este tipo de reuniones suelen desembolsar un promedio diario de 275,9 euros. Y a esta en concreto, de acuerdo con sus organizadores, acudirán un mínimo de 2.200 profesionales entre las tardes del miércoles y del sábado. En consecuencia, durante su estancia aquí se van a gastar 1,82 millones.

Prueba de lo mucho que las citas así llegan a modificar los hábitos allá donde tienen lugar, el aspecto interior del Multiusos Fontes do Sar cambiará por completo a partir de pasado mañana. Entonces, sus gestores comenzarán a enmoquetar tanto la pista central del recinto como sus aledaños (3.040 metros cuadrados), a decorar el entorno con plantas y a habilitar conjuntos de luces alternativas a las del techo, para ganar en «intimidad». ¿El objetivo? Acoger, ya durante la velada del 7, una cena de clausura ofrecida por la AEP a un mínimo de mil comensales.

En el polo opuesto, otro ejemplo: al dispararse la demanda, volar de Madrid a Lavacolla se encarecerá. Por un billete para salir de Barajas el jueves, Iberia ya cobraba anoche un mínimo de 318,4 euros y Spanair, 296,4. La primera de las aerolíneas ya había completado dos aviones.