La situación de fraude podría afectar a más de un millar de viviendas
16 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La Dirección General del Catastro, organismo dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, tiene registrados en el municipio de Pontevedra un total de 38.263 inmuebles de uso residencial, según la última actualización del 2010. Son un millar más que los que había el año anterior pero, según los datos del Concello, faltan en los archivos alrededor de 1.200 inscripciones. Y es que la Administración local cifra en un 3% el porcentaje de inmuebles que, por unas razones u otras, no figuran en el Catastro y por lo tanto se encuentran en situación de fraude. Y no es, apuntan desde el gobierno municipal, una circunstancia achacable exclusivamente a los propietarios sino también al método de trabajo del propio organismo estatal.
El concejal de Facenda, Raimundo González, achaca el desfase a viviendas e inmuebles de nueva construcción en las que la tramitación de inscripción en el Catastro es excesivamente lenta, a ampliaciones de inmuebles existentes que nunca fueron comunicadas o a otras actuaciones de las que sus responsables nunca dieron cuenta a la Administración. También hay casos en los que cambios de titularidad, por cesión, venta o herencias, no figuran en los registros.
El Concello se encuentra con que el Catastro no realiza inspecciones de oficio de los nuevos inmuebles, sino que son los propietarios quienes deben darlos de alta.
El asunto no es baladí, subraya González Carballo, ya que la referencia catastral es la que se utiliza a la hora de elaborar censos y padrones para el cobro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
Al pleno del lunes
Precisamente con el fin de agilizar las inscripciones en el Catastro, el Concello y el Ministerio de Economía y Hacienda, firmarán de un convenio que facultará a la Administración local para gestionar las altas y alteraciones en los inmuebles del municipio. La idea es contar con una herramienta que sea ágil a la hora de incluir las altas en el Catastro y permita depurar los padrones del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Aunque el convenio recibió el visto bueno municipal hace meses, volverá al pleno el próximo lunes, para aprobar una serie de cláusulas adicionales impuestas por el Catastro.
Una vez firmado, se llevará a cabo un trabajo de campo para actualizar los datos. En principio, se baraja contratar a una empresa externa para realizar esta tarea.
La implicación del Concello en la actualización de los registros catastrales se considera fundamental para perseguir el fraude en lo que se refiere a los censos del censos y padrones para el cobro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Un tributo que genera unos ingresos de más de 13 millones de euros anuales. Precisamente, esta misma semana se ha puesto al cobro el recibo correspondiente al 2010. Los propietarios que no tienen el recibo domiciliado cuenta con un plazo para abonarlo que se cerrará el próximo 15 de noviembre. Después, se les aplicará un recargo.