08 jul 2011 . Actualizado a las 11:12 h.
El alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, reaccionó ayer con sorpresa a las denuncias de la CIG, de las que afirmó no tener constancia previa. El regidor sí aseguró tener «o máximo interese» en que se comprueben los hechos y anunció que «si existen irregularidades tomaremos as medidas pertinentes e depuraremos responsabilidades». Lores matizó que «dende hai anos» los cargos políticos no participan en los procesos selectivos de personal en el Concello de Pontevedra. «É unha cuestión que queda en mans dos funcionarios», señaló. No obstante, reconoció que las críticas sobre presuntas irregularidades enturbian la imagen del Ayuntamiento y afectan también al gobierno local.