La policía detuvo a once personas y desmanteló un laboratorio
27 abr 2011 . Actualizado a las 10:41 h.Con el arresto de once personas, la Policía Nacional considera desarticulada una red de narcotraficantes que utilizaba Pontevedra como fuente de suministro de la cocaína que posteriormente distribuía por todo Aragón e Italia. Los agentes se incautaron de más de un kilo de esta sustancia estupefaciente (1.120 gramos), así como de 2.300 gramos de hachís, 110 de speed y veinte kilos de sustancia de corte y adulterantes.
En relación con estos últimos productos, en el transcurso de esta operación, los investigadores consiguieron desmantelar un laboratorio especialmente acondicionado para el tratamiento de la cocaína. La droga, una vez adquirida en Pontevedra, era trasladada por carretera hasta Calatayud, donde era manipulada.
Fuentes policiales destacaron ayer que los arrestos son fruto de una laboriosa investigación que se ha desarrollado desde finales del pasado año. En una de los primeros compases del operativo, los agentes consiguieron concretar la identidad de la persona que, al parecer, se encontraba en la cúspide de la pirámide e impartía «ordenes directas» al resto de sospechosos.
Aparentemente, este individuo era quien entablaba contacto directo con sus proveedores pontevedreses y orquestaba los alijos. De este modo, a principios de abril, se produjeron las primeras cuatro detenciones.
Agentes nacionales interceptaron un vehículo caleteado cuando el supuesto cabecilla de la trama y tres subordinados regresaban de las Rías Baixas. El entramado, según la policía, empleaba automóviles a los que habían realizado una serie de modificaciones para habilitar en el interior de los mismos habitáculos camuflados que posibilitasen la ocultación de la droga.
Día después, se produjeron otras siete detenciones de manera escalonada. De este modo, fueron cayendo distintas personas, todas ellas afincadas en la provincia de Zaragoza, que «formaban el escalón más bajo de la organización», según precisaron fuentes policiales. Añadieron, en este sentido, que se dedicaban «a la distribución directa al consumidor en la localidad de Calatayud y alrededores».
Droga en prisión
Se da la paradoja de que el último de los arrestos se produjo como consecuencia de que el sospechoso fuese sorprendido «cuando intentaba introducir en un centro penitenciario una partida de cocaína oculta en un paquete de ropa destinado a un interno».
En cualquier caso, además de los estupefacientes, los investigadores se incautaron de ocho vehículos, dos de los cuales estaban caleteados para los alijos; dos prensas hidráulicas; múltiples balanzas de precisión; y toda clase de útiles de un laboratorio clandestino donde la cocaína era adulterada para su posterior venta al menudeo. Asimismo, fueron localizados en los cinco registros domiciliarios autorizados por los jueces, un total de ocho mil euros en efectivo.
Rama gallega
Una de las cuestiones sobre las que ahora, al parecer, se va centrar la Policía Nacional es en concretar la identidad de los proveedores pontevedreses de la cocaína. Según trascendió, la intención de los investigadores es que los suministradores de los estupefacientes a la red desmantelada sean conducidos ante la autoridad judicial.
En este sentido, no se descarta que, con los datos obtenidos por los agentes zaragozanos, sus homólogos pontevedreses abran una investigación propia con el único objetivo de detener a los posibles cómplices del entramado asentados en las Rías Baixas.