Los sospechosos quedaron en libertad con cargos y bajo la imputación de lesiones y desórdenes públicos
19 ago 2010 . Actualizado a las 10:54 h.Uno de los tres arrestados por la Policía Nacional a raíz de la tumultuosa agresión del tercer día de peñas en el Campillo de Santa María es uno de los dos sospechoso de haber participado en el acuchillamiento de un pontevedrés en los pasados carnavales. Por aquel suceso fue arrestado Andrés Argibay Montes, de 19 años y con antecedentes policiales, quien nuevamente habría sido detenido este martes por los incidentes de las fiestas de A Peregrina.
El navajazo con el que se le vincula tuvo lugar en la madrugada del 21 de febrero cuando la Comisaría fue alertada de la presencia de dos chicos que estaban amenazando con una navaja a los viandantes. En la plaza de Méndez Núñez, los gentes observaron a un joven tendido en el suelo y que tenía una herida cortante en un antebrazo.
Junto a Argibay Montes han caído el marinense J.V.D.C., de 28 años, y el vigués B.F.G.C., de 23. Inicialmente se les imputaban cargos por desórdenes públicos, si bien tras pasar por el juzgado que instruye esta causa se les atribuyó, además, un posible delito de lesiones.
Tres denuncias
Los arrestos fueron fruto de las investigaciones abiertas a raíz de tres denuncias. Las pesquisas permitieron determinar que, entre la noche del 7 de agosto y la madrugada del 8, el casco histórico pontevedrés fue escenario de dos incidentes de gravedad que fueron protagonizados por otros tantas pandillas.
La Policía Nacional precisó ayer que estos individuos «se comportaron de modo agresivo contra cualquier persona que se encontraban a su paso, utilizando objetos contundentes y perturbando el normal desarrollo de las fiestas» de A Peregrina. Desde Comisaría se reconoce que, con este comportamiento, ambos grupos de jóvenes lograron crear «una gran alarma» entre la gente que disfrutaba del comienzo de los festejos.
Los tres sospechosos, una vez concluido el atestado policial, fueron puestos a disposición del juez de guardia de Pontevedra. Una vez prestaron declaración judicial, se decretó su puesta en libertad con cargos.