La ciudad sufrirá desvíos de tráfico en horas punta por obras de O Pino

A. Castroverde

PONTEVEDRA

Un carril de la PO-10 entre San Blas y la carretera de Vigo será cerrado ya la próxima semana

04 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las jornadas de agobio en la circulación que vivió la ciudad como motivo del cierre de Joaquín Costa y 12 de Novembro fueron solo un aperitivo. Ayer se anunciaron nuevos problemas para el tráfico con motivo de las obras de O Pino. En los próximos días, la Guardia Civil empezará ensayar cortes puntuales en la zona y la próxima semana se cerrará uno de los carriles de la PO-10 entre San Blas y la carretera de Vigo.

El subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, avisó ayer del impacto de estas obras tanto en la red estatal como en el entramado urbano de la ciudad. En una comparecencia pública señaló expresamente que habrá «complicaciones importantes» para el tráfico al tratarse de una obra «muy compleja».

Esas complicaciones a las que aludió el subdelegado comenzarán a sentirse ya en los próximos días. La Guardia Civil prevé realizar ensayos de cortes puntuales que, preferentemente, tendrán lugar en horas punta y, en ocasiones, sin previo aviso. Se trata de tener a punto medidas para hacer más fluido el tráfico cuando se cierre el carril de la PO-10 entre San Blas y la carretera de Vigo.

Las recientes obras de implantación de la mediana de hormigón en la PO-10 y PO-11 pusieron de manifiesto hasta qué punto el cierre de un carril en la zona puede complicar la vida a conductores. Ahora, los responsables de tráfico quieren tener una batería de medidas ensayadas ante la eventualidad de nuevos y graves atascos.

Ayer, en la Subdelegación se barajaban algunos ejemplos de estos posibles cortes puntuales. Uno de ellos consiste en cerrar la salida de la AP-9 en sentido hacia a O Pino y hacer que el tráfico proveniente de la autopista tenga que dirigirse hacia la autovía de Marín para acceder a Pontevedra por Fernández Ladreda o, incluso, para hacerlo por el nudo de A Barca.

Estos cortes no siempre podrán ser objeto de aviso previo a la población. Según se explicó ayer, dotaciones de la Guardia Civil y de la Policía Local advertirán sobre el terreno a los conductores de que no pueden hacer el recorrido previssto.