El local arrendado tiene una superficie de más de 400 metros cuadrados y se especializará en textil
11 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El comercio chino sigue expandiéndose por la ciudad con una fórmula cada vez más diversificada, desafiando a la crisis y dispuesto a competir en su próxima apuesta hasta con el mismísimo gigante del textil gallego. Un nuevo negocio oriental, especializado en ropa y complementos, prepara su desembarco en llamada «milla de oro» de Pontevedra, en el eje de Benito Corbal dominado por las tiendas de Inditex.
Empresarios asiáticos acaban de alquilar en la calle más comercial y cotizada del centro urbano el bajo del edificio donde estuvo ubicado el restaurante Casa Celso. Se trata de un local de más de 400 metros cuadrados, repartidos en dos plantas, que hace esquina con una una de las calles de bajada a la plaza de Barcelos, por donde también tiene un acceso. Y la cifra que pagarán los arrendatarios oscila entre 8.000 y 10.000 euros al mes.
El inmueble en cuestión ha sido codiciado en la última década por numerosos promotores y el grupo de Zara lo llegó a sondear también para sus marcas, pero nadie consiguió colmar las aspiraciones de los multipropietarios en los momentos de mayor auge del sector inmobiliario.
Tras el estallido de la crisis, varios herederos pertenecientes a una misma familia siguen conservando la propiedad proindiviso, menos una pequeña parte que ha sido adquirida a otro de los herederos por el promotor Eugenio Sobral, socio de Construcuatro y posicionado con derecho de retracto y tanteo de cara a una futura venta del inmueble.
De momento, solo ha sido alquilado el bajo y los orientales han superado otras ofertas para instalarse en la zona comercial más exclusiva de la ciudad, pagando una elevada renta que ninguna firma importante ha sido capaz de ofrecer en estos tiempos de crisis.
El negocio proyectado no será el típico bazar chino, en los que se se vende de todo, desde utensilios de cocina hasta cosméticos, papelería y juguetes. Es obvio que en los últimos tiempos están apostando por un nuevo formato de tienda más especializada y en este caso primarían la moda y los complementos.
Altos alquileres
El bum de los comercios chinos en Pontevedra comenzó en el año 2000 con las tiendas bazar, herederas de las antiguas «Todo a cien». En la actualidad hay una docena por todo el casco urbano. La última se abrió en la calle García Camba, en el local del antiguo ultramarinos El Molino, y aunque sigue llevando el sello de «Todo a 2 euros», está especializada sobre todo en bisutería y complementos, con un aire algo más occidental. Por el alquiler de este bajo estarían pagando en torno a 3.000 euros al mes.
Su modelo inicial de implantación fue en el anillo urbano periférico, con establecimientos en Rosalía de Castro, Echegaray, avenida de Vigo, Loureiro Crespo y Blanco Porto. Y poco a poco se han ido acercando al corazón de la ciudad, haciéndose con locales privilegiados como el del edificio de Esperón en Cobián Roffignac, el de García Camba y ahora el de Benito Corbal.
Los chinos han revolucionado el sector comercial e inmobiliario en muchas ciudades, buscando siempre los mejores locales en calles muy transitadas para garantizarse una clientela.
A la hora de alquilar les precede su fama de pagar bien, incluso uno o dos años de renta por adelantado como único aval. Algunos expertos en el fenómeno asiático aseguran que la financiación les llega de China y entre ellos se ayudan para montar nuevos negocios. Aunque venden a precios irrisorios, sus costes laborales son menores porque trabaja toda la familia y, además, con un horario más amplio del normal. No obstante, están en el punto de mira de Hacienda y de la Seguridad Social.