Fruta para recordar a Guang Qu

Nino Soto

PONTEVEDRA

La sepultura de la mujer china asesinada en abril junto a otra compatriota aparece con una lápida con su foto, además de ramos de flores, una manzana y una naranja

07 ago 2009 . Actualizado a las 10:31 h.

La ciudad de Pontevedra ya le puede poner cara a una de las dos ciudadanas chinas asesinadas en un piso de la calle Amado Carballo el pasado mes de abril. Se trata de Guang Qu, que junto a Kung Yong aparecieron muertas en habitaciones separadas de la residencia.

Su foto está en lo más alto de la lápida que se instaló en el lugar del cementerio de San Mauro donde fue enterrada por orden judicial en mayo.

La tumba de mármol tiene una inscripción de seis letras del alfabeto chino. Los caracteres están agrupados de dos en dos, y al parecer, los que están justo en el centro detallan el nombre y el apellido de la fallecida. Los dos primeros símbolos forman la palabra madre y las dos últimas, algo similar a casa.

Hay tres ramos de flores -uno en un florero de piedra-, así como una manzana, una naranja y un refresco.

Al parecer, en los ritos fúnebres de la cultura china hay espacio para dejar piezas de fruta en las tumbas en honor de los fallecidos para recordarlos.

No se sabe si son personas anónimas, amigos o familiares directos, pero con cierta frecuencia, alguien deja flores y fruta sobre la tumba de una de las dos chinas asesinadas. Ayer, dos de los ramos, uno de claveles amarillos y otro blancos, estaban marchitos.

Guang Qu y Kung Yong fueron descubiertas sin vida el 29 de abril, una maniatada y con los pantalones bajados y la otra amordazada con cinta americana. La investigación continúa abierta y de momento se desconoce la autoría del doble crimen, así como el motivo, a pesar de las hipotésis que se barajaron desde el primer día.

Ambos cuerpos fueron enterrados en el cementerio de San Mauro el 4 de mayo por orden judicial tras permanecer días en la sala de autopsias del cementerio municipal. Los cadáveres yacen en una parcela del camposanto del Ayuntamiento. Durante meses, ambas tumbas era simples montañas de tierra, similares a otras del mismo terreno y donde se producen los denominados entierros de beneficencia. De acuerdo con fuentes consultadas, es posible que la lápida la encargara la hija de la víctima en caso de ser el único familiar en Pontevedra de Qu.