Una mujer se disfraza de preso de Guantánamo para pedir un abogado a los servicios jurídicos de UGT
PONTEVEDRA
La imagen de una mujer disfrazada como un preso de Guantánamo llamaba ayer la atención en la puerta del edificio de los sindicatos. Durante toda la mañana, esta ex mariscadora de la cofradía de Lourizán y afiliada de UGT-Mar pedía al sindicato un abogado que la pueda representar en el próximo contenciosos del que depende su permiso de trabajo, que le retiraron hace tres años por una incapacidad.
La mujer no puede desempeñar las labores de marisqueo y pidió que la reubicasen en otra área del pósito. Desde el sindicato, el secretario comarcal, Ramón Vidal, explicó ayer que la asesoría jurídica siempre estuvo a su disposición, pero en una ocasión, la señora (no quiere dar su nombre) despreció el servicio y costeó ella los gastos del abogado.
Ahora, debe enfrentarse a un juicio en marzo por el permiso de trabajo que demanda. Vidal asegura que tiene varios frentes abiertos y que nunca se le negó el apoyo. «El próximo 24 de marzo tiene un juicio al que irán más de 14 testigos para apoyarla», indica. Ayer decidió plantarse frente al edificio sindical disfrazada de preso. «Vine así con el uniforme de mi hijo porque esa personas no tiene derechos, y yo como ellos carezco derechos», señala esta ex mariscadora acerca de su indumentaria.