Expectación y sorpresa ante la aparición de marea roja en Poio

PONTEVEDRA

En un primer momento, en la playa de Raxó se izó la bandera amarilla que se retiró al confirmarse que no había toxicidad

08 jul 2008 . Actualizado a las 10:20 h.

Vecinos y veraneantes observaron con sorpresa ayer por la mañana como, en palabras del concejal de Medio Ambiente de Poio, Gregorio Agís, «una intensa mancha roja» -anaranjada, según otros testigos presenciales- aparecía en algunos de los arenales del municipio.

En cuestión de minutos, la expectación dio paso a la incertidumbre: ¿estaría afectada la calidad de las aguas? En este marco, apuntaron desde Protección Civil, se optó por la prevención y se izó la bandera amarilla en la playa de Raxó, la única de Poio en la que ondea la bandera azul.

La casualidad hizo que precisamente ayer técnicos del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia, con sede en la vecina Vilaxoán (Vilagarcía), estuvieran realizando «unha mostraxe rutinaria nas rías de Pontevedra e Vigo», precisaron desde la Consellería de Asuntos Marítimos. Sus análisis hicieron resoplar a más de uno. «Tratábase dun alga non tóxica pero de coloración forte», concluyeron desde la Administración autonómica.

«No había toxicidad», repitió el edil socialista, quien resaltó que, en todo momento, «el agua fue apta para el baño, por lo que no tuvo que acordarse ninguna medida restrictiva o de prohibición».

Con estos datos en la mano fue cuestión de tiempo que la enseña amarilla fuera sustituida por la verde. Y eso que, por la tarde, aún se localizaban coletazos de la mancha en una de las esquinas del arenal de Raxó.

Explicación científica

Desde el Concello de Poio se indicó que la marea roja de ayer es «un fenómeno natural causado por la acumulación masiva de microalgas que hace que el agua se vuelva colorada». Por lo tanto, es algo que se puede observar «en las costas de todo el mundo durante las estaciones de primavera y verano» y que «en Galicia se conoce popularmente por purgas de mar».

En este sentido, Gregorio Agís explicó que, cuando sopla el viento y se enfría la capa superficial del mar, el agua del fondo emerge. Este líquido es rico «en nutrientes y puede contener grandes cantidades de quistes de algas que están en fase de latencia», de tal modo que, a medida que el agua se calienta, «los quistes germinan y comienzan a crecer y a dividirse».

La marea roja aparece cuando, siempre según los datos aportados por el concejal de Medio Ambiente, el viento y las corrientes concentran estos organismos provocando que su floración sea tan densa que cambia el tono del agua.

Si bien la de ayer, en principio, no revistió toxicidad alguna, lo cierto es que «existen unas trescientas especies de microalgas que originan el surgimiento de mareas rojas, de las cuales aproximadamente una cuarta parte son productoras de toxinas que pueden afectar tanto a la flora como a la fauna marina».