El Pontevedra es el nuevo líder. El equipo granate supo sobreponerse al diluvio que cayó sobre Pasarón y acabó venciendo al Celta B por 2-0. El filial celeste tendrá que esperar otra temporada más para conseguir la primera victoria de su historia en el estadio de O Burgo. La clave del triunfo local estuvo en su delantero centro. Igor de Souza superó con claridad a Goran Maric en particular duelo entre arietes. El brasileño logró los dos goles de su equipo, el primero aprovechado un dudoso penalti que señaló el árbitro. El segundo, en un espléndido remate de cabeza a centro de Dani.
El derbi estuvo marcado por las condiciones climatológicas. El estadio de Pasarón cuenta con un excelente drenaje pero ayer no fue suficiente para achicar toda el agua que cayó. Desde el momento que el árbitro señaló el comienzo del encuentro no dejó de llover hasta avanzada la segunda parte, en la que incluso el sol hizo acto de presencia. Aún así, tanto Pontevedra como Celta B plantearon un encuentro con mucha intensidad y con muchas ganas de hacerse con la victoria.
Especialmente para el conjunto vigués conseguirlo supondría su primera victoria en el estadio granate. Goran Maric estuvo a punto de poner el primer peldaño para conseguirlo en un ataque en el que el meta granate Bonis dudó en la salida pero el galo rectificó a tiempo y sacó la mano izquierda para mandar el balón a córner cuando el marcador todavía no se había movido.
El Pontevedra, con el lateral izquierdo Bermudo desempeñando las funciones de central zurdo tras las bajas por lesión de Vázquez y de Luciano, respondió a buen nivel después de un inicio de partido un tanto dubitativo.
El primer gol de los pupilos de Javi Gracia llegó en un penalti más que dudoso. Mouriño tocó por detrás a Charles en la disputa de un balón aéreo y el colegiado gallego señaló la pena máxima. La transformó Igor engañando a Sergio a pesar de que el meta vigués aguantó el lanzamiento.
Con un mismo objetivo pero con fines muy distintos, ambos equipos saltaron al césped de Pasarón muy concentrados y con muchas ganas de hacerse con los tres puntos. El Pontevedra para hacerse con el liderato después de que ninguno de los equipos que le acompañan en la lucha por la clasificación para la fase de ascenso lograsen la victoria. El Celta B para seguir mejorando su clasificación y conseguir que Goran Maric se colocase al frente de la tabla de goleadores del grupo.
Pero el ariete vigués estuvo perdido por Pasarón. Solo consiguió poner en peligro la meta de Bonis en los primeros compases del encuentro. Después no se le vio y por encima mostró por momentos una actitud un tanto desafiante y altiva con sus compañeros cuando no acertaban a pasarle el balón.
La segunda parte fue más intensa y tuvo más brillantez. Especialmente por parte del Pontevedra. El equipo de Javi Gracia no quería dejar escapar la ocasión de recuperar el liderato a falta de cuatro jornadas para la conclusión del campeonato y lo dio todo.
El primero en demostrarlo fue Igor. Se fue de Javi y encaró a Sergio. El rechace del meta vigués se fue para Víctor, quien no llega al rechace por centímetros. Después, otra vez Igor metió un balón para Víctor que el argentino no consiguió rematar a pesar de estar en una inmejorable posición.
A continuación llegó el gol de Igor en un magnífico centro de Dani y en pleno atracón granate llegó un remate de Charles al palo. Mientras, el Celta B se limitó a una ocasión de Dani Abalo y otra de Mateo.