El cierre de la calle río Arnoia causa un caos de tráfico en O Vinteún

OURENSE

29 may 2009 . Actualizado a las 11:03 h.

El cierre al tráfico de la calle río Arnoia, en el barrio de O Vinteún, ha sumido en un caos de tráfico la avenida de Santiago, la arteria de comunicación principal de esta zona de la capital. El corte de tráfico, motivado por las obras de humanización y mejora de la red de saneamiento del vial, se realizó sin previo aviso a los conductores y causó un gran malestar en la zona. Entre los más perjudicados, además de los conductores, se encuentran los comercios de la calle, que se encuentra vallada en su tramo inicial, entre la plaza de la Mariña y la intersección de Alejandro Pedrosa. Se trata, precisamente, de la zona más comercial del vial que acumula ya varios meses de trabajos.

Los problemas de circulación se ven incrementados al coincidir el cierre al tráfico de la calle río Arnoia con los trabajos en cinco calles adyacentes, que provoca que dos de ellas -río Bibei y río Arenteiro- estén también cerradas al tráfico. De este modo, se impide que puedan convertirse en trazados alternativos para los conductores que desean acceder a los barrios de O Vinteún y Santa Teresita.

La intervención en la calle río Arnoia se enmarca dentro de una actuación global financiada por la Xunta de Galicia en quince viales de la capital, que son de titularidad autonómica. Según el convenio firmado entre las instituciones locales y autonómica, las obras son financiadas por el gobierno gallego, a cambio de que una vez finalizadas pasen a ser propiedad del Concello de Ourense, que tendrá que hacerse cargo de su mantenimiento. La principal característica de los trabajos que se están realizando en este barrio de la capital, y que se ven ralentizados por la sustitución de la vieja red de canalizaciones, es la ampliación de las aceras.

La intervención sigue una línea similar a la que se está desarrollando en la obra de los cinco ríos -río Támega, río Bibei, río Arenteiro, río Avia y río Sil- cofinanciada por la Xunta y el Concello de Ourense, a través del área nacionalista de Infraestructura. La ampliación de las aceras, que en algunos puntos llegarán hasta los seis metros, provocará una reducción de las plazas de aparcamiento en esta zona de la capital, lo que ha provocado las quejas de los comerciantes que ya han sido trasladadas al Concello.