Con cifras de suman las 49.000 atenciones en un año, el desglose de los datos de asistencia que prestan las cuatro unidades de traballo social (UTS) de Ourense delimitan el mapa de carencias, necesidades y conflictos en las distintas zonas de la ciudad. La oficina situada en el casco histórico se mantiene en cabeza en las cifras totales de asistencia, mientras que el reparto de la atención en las unidades sitúa al barrio de O Couto a la cabeza en cuanto a toxicómanos y a la cola en minorías étnicas, a gran distancia del Casco Vello y A Ponte.
La memoria de la concejalía de Benestar Social, que la responsable de este departamento municipal maneja para el estudio de las necesidades reales y que recientemente esgrimió para rechazar una moción del PP que proponía una nueva UTS en As Lagoas, indica que el nivel de actividad en Ourense ronda las cincuenta mil atenciones durante al año, sumando la que se presta en las unidades y en los servicios centrales.
El reparto de la actividad indica que es la problemática relacionada con la familia, como epígrafe de carácter general, la que suma más atenciones hasta rondar la mitad, con más de 23.000 en un año. El apartado mujer, en segundo lugar, queda muy lejos, con 5.900 atenciones, seguido de minorías étnicas, con 4.900; inmigrantes, 4.200; mayores se aproxima a 3.400; infancia y juventud suman algo más de 2.900 atenciones. Con cerca del millar de atenciones totales se sitúan 942 a discapacitados y 908 a toxicómanos.
Menores y ancianos
Los problemas de familia tienen su foco principal en el Casco Vello, con casi 6.000 intervenciones, mientras que la conflictividad en asuntos de menores se atiende de manera fundamental en los servicios centrales. En una línea similar, los casos de ancianos y mayores en general se concentran en las oficinas centrales, con 1.440 atenciones, seguida de la UTS del centro, con 648 casos, mientras que a la cola queda el casco vello, con tan solo 308 asistencias.
Entre los apartados en los que resultan más llamativas las cifras, al existir grandes diferencias entre UTS, se cuentan los toxicómanos, con los 392 casos de O Couto en cabeza, por encima de los 224 del Casco Vello, 156 de A Ponte y 116 del centro.
El desequilibrio es también muy evidente en el apartado de minorías étnicas, donde la consolidación de núcleos y poblados en áreas concretas del municipio tiene un peso determinante. La unidade de traballo social de A Ponte, en cuya área de influencia se incluye O Vinteún y Covadonga, suma en un año 1.208 atenciones, mientras que en el Casco Vello fueron 1.068 en el mismo período, con 268 en O Couto y otros 336 en el centro.
La UTS del casco histórico sumó casi 11.000 atenciones, de las cuales prácticamente seis mil corresponden a asuntos de familia y 1.600 a cuestiones relacionadas con problemática específica de la mujer, 1.068 corresponden a minorías étnicas y 692 a inmigrantes, entre las cifras más significativas.
En A Ponte, sobre un total de 9.300 atenciones, la conflictividad en el ámbito familiar ofrece la cifra más alta de atenciones, con 3.944, seguida de de problemática específica de la mujer, con 1.568 casos; minorías étnicas, con 1.208, e inmigrantes, con otras 732 atenciones.
En la UTS del Casco Vello se prestaron 68 de las 208 asistencias a personas sin hogar y transeúntes, siendo también significativa la cifra de 84 reclusos y ex reclusos sobre 192 entre las cuatro unidades y los servicios centrales de la concejalía de bienestar social.