Obradoiro destaca la arquitectura de la capilla de San Miguel de Celanova

X. M. R.

OURENSE

La publicación del Colexio de Arquitectos de Galicia apuesta por realizar nuevos estudios sobre la construcción

16 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La revista Obradoiro es el referente ineludible para la arquitectura en Galicia. El número 33 de esta publicación del Colexio de Arquitectos de Galicia (COAG) se presentaba el jueves en Vigo y la nueva etapa de la revista, dirigida por Carlos Quintáns y Carlos Pita, se iniciaba con la reivindicación de la importancia de la «obra pequena». Entre los reportajes sobre actuaciones repartidas por todo el mundo se incluye un artículo de Carlos Pita sobre la capilla de San Miguel de Celanova -el texto aparece acompañado por las fotos de Vari Caramés y los planos de Antonio García Mejuto-.

Para Carlos Pita el acceso a la capilla a través del monumental monasterio es casi «unha necesidade de limpeza para poder ser dignos de gozar da pequena, apenas 22 metros cadrados, capela. Ou talvez, a súa indefinida posición intramuros poida facernos pensar de novo en San Pietro in Montorio. Ambas nos serven para demostrar que a ecuación escala tamaño resólvese coa frase de Le Corbusier: A grandeza é a intención».

Santa María del Naranco y Lillo

Además de incluir los datos referidos a su construcción en el año 942 y que la capilla fue levantada en época de San Rosendo, en memoria de su hermana Frolila, se hace un repaso por los elementos arquitectónicos y artísticos más destacados, haciendo especial hincapié en la perfección de su geometría.

Apunta en su artículo Carlos Pita, en relación a la toma de datos realizada en San Miguel de Celanova, que «sorprendémonos cando observamos que as dimensións que iamos anotando correspondían á serie de Fibonacci. Iso fálanos de que a capela probablemente fora proxectada seguindo patróns harmónicos ben controlados, polo que se abre un camiño para o estudo dos seus trazados xeométricos como os desenvolvidos en Santa María del Naranco e San Miguel de Lillo, en Asturias. Evidentemente a forza desta diminuta construcción arranca nos números».