La renovación del casco antiguo de O Barco se inicia con la reforma del entorno de la iglesia de San Mauro
OURENSE
«Con este proyecto demostramos el compromiso que tiene el gobierno municipal con el casco vello». Así resumió el alcalde de O Barco, Alfredo García, lo que significan los dos primeros tomos de una reforma del casco antiguo que pretende la renovación de toda la zona, comenzando por el entorno de la iglesia de San Mauro.
La comisión de obras aprobó ayer los dos proyectos diseñados para esta zona. Uno para enterrar y mejorar los servicios y el otro para modificar la superficie. Ambos fueron elaborados por los servicios técnicos municipales con la colaboración de la empresa que está redactando el Plan Especial del Casco Antiguo, así garantizan que las obras que se adelantan a su redacción final estén en sintonía con lo que después quede recogido en la norma.
Lo primero, que todos los cables y conductos estarán bajo tierra, restando impacto visual y evitando daños en las fachadas de los edificios. En la zona de San mauro, además, se renovarán el alcantarillado y el suministro de agua. En cuanto a la superficie, todo el entorno de la iglesia estará cubierto por granito del país con tacos de pizarra insertados en algunas juntas. En la parte de la calle San Mauro que discurre frente a la iglesia, las piedras irán dispuestas como adoquinado para diferenciarla como zona de paso de vehículos. El alcalde afirma que procurarán la «uniformidad del conjunto».
Posible peatonalización
En cuanto se comiencen las obras para la renovación del casco antiguo, el debate sobre su peatonalización estará en el aire. De momento el regidor no quiere aventurar un posible desenlace, si bien deja caer que «los tiros parecen ir por ahí», en referencia a restringir el paso de vehículos.
Los dos proyectos recién elaborados afectan a los alrededores de la iglesia y la calle San Mauro. Donde el ayuntamiento parece que no va a intervenir es en la calle Eloy Mira, de cuya urbanización se encarga la empresa que está construyendo un edificio con plaza que desembocará en la parte trasera de la iglesia, que quedará vista, con los cables que ahora cuelgan de sus paredes enterrados y el suelo renovado de granito y pizarra. Los dos proyectos para la zona elaborados por el Concello ya tienen el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio y ahora tan sólo falta buscar quien ayude a pagarlo.
Cada uno cuesta 60.000 euros y el regidor, Alfredo García, aseguró que buscarán la implicación de la Consellería de Política Territorial. Es el momento, ya que en septiembre la Xunta comienza a elaborar los presupuestos del próximo ejercicio.
Área de Rehabilitación
Además de reformar las calles y servicios, Alfredo García aseguró que seguirán procurando que la Consellería de Vivenda declare la zona Área de Rehabilitación Especial -A. R. I.-. Esto implicaría que además de proteger las viviendas, habría subvenciones para los vecinos que quisieran rehabilitarlas.