Jóvenes músicos marchan a Suiza para formarse e intentar abrirse un huego en un ambiente más propicio para la cultura.
21 ago 2011 . Actualizado a las 13:56 h.Si años atrás Suiza era uno de los destinos preferidos por los emigrantes gallegos que buscaban en ese rico país las oportunidades que su propia tierra les negaba, ahora son nuestros jóvenes músicos quienes marchan hasta allí para formarse e intentar abrirse un hueco en un ambiente mucho más sensible y propicio para la cultura. Otro joven director gallego, Diego García, que el mes próximo dirigirá A ópera dos tres reás, de Kurt Weill y Bertolt Brecht, en A Coruña, también estudió en Zúrich.
García, junto a Piero Lombardi y Fernando Briones, forman la tríada de jóvenes directores gallegos que desean poder dar a conocer su talento en el lugar donde nacieron y desarrollaron sus primeros pasos musicales. Los tres son el producto de los conservatorios locales, aunque luego decidieran marcharse al extranjero para perfeccionarse y adquirir necesarias nuevas experiencias. Diego García, gracias al apoyo del director británico Paul Daniel, ha formado parte del programa de la London Sinfonietta en Londres, y asistió a Daniel en la última temporada del Teatro Real de Madrid. Fernando Briones, que fundó la Orquesta Gaos con estudiantes y profesores de los principales conservatorios gallegos, estudia en Italia con Donato Renzetti, una autoridad en la materia. Y Lombardi ha participado en las masterclasses del mítico Bernard Haitink, exresponsable de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, que animó al gallego comparándolo como «una mezcla entre Barenboim y Karajan». Sin embargo, ninguno de los tres parece existir para las orquestas gallegas, que no cuentan con ellos ni para los programas que desarrollan sus jóvenes proyectos orquestales.