Desde el cabildo catedralicio se advierten algunas singularidades que afectan a Santiago en relación con otras grandes catedrales o templos europeos. Entre ellas, las horas de culto y la cantidad de actos litúrgicos que ofrece.
Según el cabildo, otras catedrales europeas han optado por la musealización, cerrando el edificio en la práctica a los cultos habituales y cobrando entrada. De este modo aumentan los ingresos y también disminuye el coste por mantenimiento.
Pero, según expresan desde la catedral, la musealización sería el último recurso para poder mantener el conjunto conservado.
Explican que la vocación de la catedral compostelana es mantener toda la actividad como templo y que su carácter de centro de peregrinación obliga a ofrecer esa intensa actividad religiosa. Para el cabildo, la musealización obligaría a perder esta actividad religiosa, una actividad que, al mismo tiempo, impide cobrar la entrada en las zonas generales de la basílica. Desde el cabildo se asegura que solo se recurriría a la musealización si no hubiera otra solución.