Reivindican el papel de Gelmírez como autor de la zona oeste de la catedral

Jesús Manuel García

SANTIAGO CIUDAD

28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.

La catedral de Santiago continúa siendo objeto de investigación en cualquier parte del mundo. Uno de los últimos trabajos es el de Christabel Watson, investigadora inglesa que en la British Archaeological Reports BAR publica The Romanesque Cathedral of Santiago de Compostela. A Reassessment . Este trabajo se centra en la parte occidental del templo, es decir, en la zona del pórtico de la Gloria y su cripta. Watson intenta responder a esta pregunta: ¿Quién de los dos -Gelmírez o Mateo- diseñó, construyó y completó la zona oeste de la catedral? Esta investigadora muestra que el famoso arzobispo terminó la catedral y que el maestro Mateo «se enfrentó a un edificio que tuvo que alterar y ello puede ser confirmado en todos los niveles estructurales de esa zona oeste».

La construcción del período de Gelmírez, sostiene Watson, está identificada en la cripta oeste, y demuestra que Mateo solamente amplió este espacio para soportar su más elevado y grande diseño: el pórtico de la Gloria. La autora asegura que puede refutar la teoría de que Gelmírez falló en su propósito de ver terminada la catedral y que, en ese caso, el templo quedaría sin finalizar por muchos años en esa zona. «Puedo desaprobar esto sobre todo mediante la observación del trabajo de cantería, explorando las zonas ocultas de la catedral», explica. Trazas del estilo temprano de Gelmírez se observan de igual manera en la fachada oeste y «por contraste de estos aspectos del interior, es posible ver cómo la original elevación de Gelmírez fue modificada por Mateo», mantiene Watson. Y recuerda que las dos torres de la fachada oeste del edificio románico son «probablemente anteriores a la terminación del crucero». Para Watson no están bien alineadas, lo que creó problemas inevitables a Gelmírez y más tarde a Mateo. «He descubierto dos arcos que varían cada uno en estilo y medidas que ilustran que la campaña de construcción de Gelmírez alcanzó la zona oeste».

Errores

Los errores de cálculo en el posicionamiento de las torres significan para Watson que la nave de la basílica «alcanzó el extremo occidental con un espacio solo disponible para medio tramo en el exterior antes de unirse con las torres, ejemplo de una terminación abrupta», indica. El alineamiento incorrecto de las torres afectó también a otros aspectos de la parte oeste de la basílica. Christabel vio que la nave lateral sur tuvo que moverse hacia el norte para unirla al portal interior. Las medidas de pilares de ese portal lo demuestran: «Los arcos de Mateo en ambos lados de la Gloria difieren en anchura y el arco sur es más estrecho al norte», dice Watson.