07 may 2009 . Actualizado a las 18:09 h.
Nunca es tarde para enamorarse debe mucho al grisáceo cielo londinense y a la entusiasta presencia de Dustin Hoffman y Emma Thompson. Son dos solitarios a los que el reloj biológico toca las uvas? El mérito del director Joel Hopkins está en haber tomado los tópicos de este tipo de tramas para pulverizarlos, a ratos cruelmente.