CÓMO SOBREVIVIR A 8 HORAS DE COCHE CON NIÑOS y sin tecnología. Un viaje largo en familia suele ser un ecosistema de peleas, «¿cuánto falta?», «quiero pis» y «tengo hambre». Para amansar a las fieras, solo tienes que jugar
27 jul 2018 . Actualizado a las 17:12 h.CÓMO SOBREVIVIR A 8 HORAS DE COCHE CON NIÑOS y sin tecnología. Un viaje largo en familia suele ser un ecosistema de peleas, «¿cuánto falta?», «quiero pis» y «tengo hambre». Para amansar a las fieras, solo tienes que jugar.
Piedra, papel, tijera Y NO VALE ESPERAR PARA SACAR
Es uno de los juegos más populares en todo el mundo, aunque con distinto nombre en otros países. La piedra (el puño) vence a la tijera (dos dedos) rompiéndola. La tijera vence al papel (mano abierta) cortándolo y el papel vence a la piedra. Es un bucle perfecto en el que los dos jugadores tienen que sacar a la vez. Si no, estás descalificado.
Las matrículas DE COCHE EN COCHE
Con temática relacionada con la carretera, hay múltiples variantes: 1) Escoges un color y gana el que vea más vehículos de su color. 2) Piensas un número y gana el que vea la matrícula que más veces lo contenga. 3) Uno escoge el carril de ida y otro el de vuelta. El simple hecho de jugar a quién ve más camiones da mucho de sí. ¡Prueba!
Cuéntame un cuento O DIME CÓMO SERÍA TU DÍA PERFECTO
Desarrolla la inventiva de tus hijos ¡y la tuya! Pídele que te den tres palabras y trata de armar una historia con ellas. O dales una frase y que te monten un pequeño relato. Otra opción es «El juego de la publicidad». Se trata de inventar cosas chulas, que te gustaría que existiesen: el helado que no se derrite, el chocolate que no engorda, los deberes que se hacen solos... Y nunca falla la música. Pon los primeros acordes de una canción conocida y que acierten cuál es.
Sí,no, bien y mal ES EL MÁS DIVERTIDO
Solo hay una norma, pero es difícil de cumplir. No se puede decir ni “Sí” ni “No” ni “Bien” ni “Mal”. La conversación entra en juego. Entre preguntas y respuestas para hacer caer al jugador, siempre hay un listillo que tira a dar, con preguntas trampa, y concursantes osados que van de chulitos y contestan en largo. Hasta que caen, claro. ;-)
1,2,3...RESPONDA OTRA VEZ
Ponte en el papel de Mayra Gómez Kemp. Como si estuvieras en un concurso de la televisión, haz de presentador e introduce a los aspirantes: «Pablo Gómez tiene 7 años y vive en Pontedeum»” y así con todos. Después, «por 25 pesetas cada uno», tendrán que decirte «objetos del baño» o lo que sea. También puedes preguntarles cosas de cultura general, adaptadas a la edad del niño. «¿Cuál es el equipo de fútbol de Vigo?» «¿Y el monumento más famoso de A Coruña?».
Veo, veo PARA LOS MÁS PEQUES
Este juego tiene hasta canción propia y la cantaba Teresa Rabal así: «Veo, Veo... / ¿Qué ves? / Una cosita / ¿Y qué cosita es? /
Empieza con la letra.... / Y es de color...». Con los más pequeños de la familia también funciona el «Pierde el primero que se ría» o «Jugar a poner caras». Los demás tienen que adivinar qué emoción trata de expresar el crío.
Los personajes ADIVINA QUIÉN ES
Piensa en un personaje conocido y haz que los demás adivinen quién es con sus preguntas. ¿Es futbolista? ¿Se dedica a la política? ¿Sale en la tele? Es como si tuvieran que hacer de detectives para llegar a la meta solo a través de las pistas que tú les vayas dando. El que lo acierte, se encarga de pensar el siguiente personaje, alguien que todos conozcan.
Palabras encadenadas ¡ESE CLÁSICO!
Por si queda alguien que no sepa jugar, aclaramos que es tan sencillo como decir una palabra cualquiera y fijarse en su última sílaba para pensar en la siguiente: Co-Sa / Sa-Po / Po-Ca / Ca-Pa. No valen las repeticiones ni los nombres propios. El jugador que se quede en blanco, queda eliminado. Amplía su vocabulario y les familiariza con los hiatos y los diptongos.