Gabino Diego: «Sí, sí, les hago reír pero se marchan con los guapos»

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CEDIDA

Se siente muy cómodo en las comedias, aunque últimamente ha cambiado de registro, y mientras en el teatro hace de un médico de éxito que al final no lo es tanto, en el cine se convierte en un ligón que vuelve locas a Amaia Salamanca y Michelle Jenner

23 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Gabino Diego (Madrid, 1966) no defrauda, y al natural -aunque sea por teléfono- se muestra tan cercano y enrollado como la imagen que transmite en las pantallas. Junto con Antonio Garrido y Antonio Hortelano, está en plena gira con la obra teatral Nuestras mujeres -que la próxima semana presentará en Vigo (27 de abril), Pontevedra (28) y A Coruña 29-, y se muestra encantado de regresar a estas tierras, «porque los gallegos son gente muy especial, y las cosas que pasan en Galicia no pasan en ningún otro lado». El actor sabe bien de lo que habla, porque entre sus novias tuvo una de O Grove y otra de Ourense, y no le importaría tener más, al fin y al cabo «el trabajo del actor es seducir».

-Partida de cartas entre tres buenos amigos y uno llega tarde porque dice que ha matado a su mujer. Casi nada.

-Sí, el autor pone esta bomba sobre el escenario, para que luego los personajes vayan destapándose y mostrando cómo son. A lo largo de la función, los personajes se van quitando las caretas y se comprueba que su vida no es tan maravillosa como dicen. Lo que me gusta de esta función es que tiene de todo: thriller, comedia, drama, ternura... Te tiene pillado de principio a fin y te va llevando por muchos caminos, es como una montaña rusa que te va mostrando distintos aspectos del ser humano. Entre ellos, también permite que los personajes muestren sus sentimientos como los mostrarían las mujeres.

-¿Y cómo los muestran las mujeres?

-Es que justo fue así, cuando estábamos ensayando el director nos pidió que mostráramos los sentimientos como las mujeres, porque a los hombres nos cuesta mucho más, porque siempre el hombre se hace un poco más el duro, le cuesta más trabajo mostrar su sensibilidad y sus emociones.

-Tu personaje va cambiando de piel en la obra, ¿es de los más difíciles que has hecho?

-En teatro creo que es uno de los personajes que he hecho con más responsabilidad. Además, es curioso porque me ofrecieron hacer el personaje de Max, que es el personaje más divertido, el perdedor, el tierno... Pero yo siempre quise hacer el personaje de Pablo porque constantemente está luchando en el escenario. Es un doctor al que todo le va bien, pero al final descubrimos que es una persona llena de complejos, parece que es maravilloso, pero no lo es. Es un personaje que se transforma mucho desde el principio hasta el final.

-¿Estás encasillado en papeles de chico divertido?

-Yo estoy encantado de hacer los personajes de comedia, de todos los que he hecho. Hay que pensar que hay veces en que vas a favor del personaje. Si el personaje es gordo y con gorra, y tú eres gordo y con gorra, ¿para qué van a buscar a uno delgado? Yo siempre pongo el ejemplo de un restaurante que hace las mejores hamburguesas de la ciudad, y le preguntan al cocinero por qué no hace una paella. Si es bueno haciendo hamburguesas, ¿por qué va a hacer paellas?

-Estás muy cómodo haciendo teatro, ¿has dejado un poco de lado el cine?

-Es verdad que en los últimos años he hecho mucho teatro, pero no he dejado de lado el cine, de hecho se estrena ahora en junio la película Nuestras amantes, que he hecho con Eduardo Noriega, Amaia Salamanca, Michelle Jenner, y en la que hago un personaje totalmente distinto a los que he hecho siempre. Mi personaje es un seductor que deja a Michelle Jenner y se va con Amaia Salamanca, eso es algo impensable en mi carrera, y sobre todo teniendo por el medio a Eduardo Noriega.

-Entonces, ¿eres el ligón de la película?

-Es un personaje bastante difícil, porque sale muy poco y en ese poco tiempo se tiene que mostrar un personaje un poco siniestro, un seductor, que seduce a estas mujeres y luego las deja. No sé qué tiene este personaje que las deja a todas locas.

-¿En la vida real eres igual de seductor?

-Todos los actores somos seductores, queremos seducir. En el fondo, todos los actores queremos que la gente nos quiera.

-¿Y esto te funciona a la hora de ligar en la vida real?

-No, qué va. Soy un desastre. Bueno, de hecho toda mi vida he sido un desastre como seductor.

-Pero si las mujeres siempre dicen que quieren a un hombre que les haga reír.

-Sí, sí, que les haga reír y luego se marchan con los guapos. Eso también lo he oído yo: «Oye, qué gracioso que es Gabino, pero me voy con este, que está mejor».

-Pero luego volverán cuando descubran lo que se han perdido...

-Luego vuelven y te dicen: «Con lo que me reía contigo». Sí, sí, pero te fuiste con el otro.

-Y además del estreno de esta película, ¿qué otros proyectos tienes?

-También he estado haciendo otra película, pero desgraciadamente se ha parado por problemas de presupuesto. La estaba rodando ya, del director Salvador García Cuenca, y vamos a ver si se retoma.

-¿Está muy mal lo de ser actor en España?

-Bueno el panorama está complicado como todo el país. Hay gente que le va mejor y gente que le va peor, aunque siempre ha estado así. Nunca hay que olvidar que si todos los que salen de las escuelas de arte dramático son actores, hay un paro del 95 %. Está complicado todo, y luego está el IVA cultural, que si lo bajaran ayudaría mucho, porque no es comprensible que tengamos el IVA más caro de Europa. Se está descuidando un poco la cultura y la educación y no es bueno para nadie.