Del segundo plano a la élite

míriam vázquez fraga VIGO / LA VOZ

DEPORTES

leandro aballe

Guardés y Porriño, en el grupo de cabeza de División de Honor, repiten mañana un derbi que hace tres años se vivía en Segunda

22 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace solo tres años, Guardés y Porriño se medían en División de Honor Plata. Mañana (A Sangriña, 19.00 horas), por segundo año consecutivo, lo harán en la máxima categoría del balonmano femenino español y situados ambos en la zona alta de la tabla. Una victoria sería fundamental para las aspiraciones de uno y otro equipo. Sus técnicos coinciden en que «puede pasar de todo».

Saben que un derbi es «especial» y que los tópicos al respecto tienen mucho de cierto. «Están fuera de la lógica. No influyen la clasificación ni el momento, lo importante es manejar la tensión», valora el preparador del Porriño, Abel Estévez. Tanto él como Manu Etayo, que vive su primer derbi dirigiendo al Guardés, tienen presente que las mañana visitantes se llevaron la victoria el año pasado en el mismo escenario: «Eso hace que haya más ganas de este enfrentamiento. Durante el viaje de vuelta de Barakaldo ya se empezaba a comentar».

Un último esfuerzo

Las guardesas llevan un mes maratoniano, habiendo jugado Liga este miércoles -lograron ante el Zuazo su quinto triunfo consecutivo en Liga- tras su compromiso europeo de la Recopa. Son segundas. «Estamos con las fuerzas justas, pero también con la ilusión añadida del derbi, que es un partido que, por sí solo, motiva a las jugadoras», señala Etayo, que confía en un último esfuerzo de sus chicas.

Estévez sí espera que el cansancio «pase factura» a su rival en el que es para ambos el último choque antes del parón. Pero sabe que A Sangriña es una pista difícil y, por eso, han «ensayado con música como adaptación para el ruido que genera allí la afición». A ellos el derbi también les coge en un momento dulce, en la sexta plaza. «Llegar los dos en esta situación después de habernos enfrentado hace nada en Plata o en fase de ascenso es para disfrutar. Ves a la gente más enganchada, más atenta, es distinto», describe.

Estévez y Etayo creen que la actual clasificación no es significativa y que «entre los seis primeros, cualquiera puede ganar a cualquiera». Lo aplican al derbi.

Con Estela Doiro al otro lado

Este es el primer duelo entre ambos desde que Estela Doiro cambió el Porriño por el Guardés, al que regresaba. Etayo admite que la jugadora «conoce bien al equipo y está aportando mucho». Pero ella tampoco es una desconocida para las de enfrente, como apunta Estévez: «Va a ser raro porque siempre la he tenido en mi equipo. No preparamos ningún marcaje especial, pero confiamos en pararla».

Si Doiro es peligrosa en el Guardés, Etayo destaca del rival a Alicia, máxima goleadora del campeonato. «Es determinante, aunque en ataque quizás dependen demasiado de ella», señala. Para su homólogo en el Porriño, el Guardés «está exhibiendo un muy buen nivel de juego», si bien cree que las suyas son más rápidas. «Si imponemos nuestro ritmo, tendremos más opciones», recalca.

El Porriño llega «sin problemas físicos y con ilusión». Como las de Etayo, con la salvedad de Andrea, que es duda.

«Estamos con las fuerzas justas, pero también con la ilusión de un partido que, por sí solo, motiva»

Entrenador del Guardés

«Enfrentarnos aquí después de haberlo hecho en Plata o fase de ascenso es algo para disfrutar»

Técnico del Porriño