Triunfo de libro en inferioridad

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

Borja Iglesias marcó su primer tanto como futbolista del Celta B.
Borja Iglesias marcó su primer tanto como futbolista del Celta B. XOÁN CARLOS GIL< / span>

El Celta B se encarama al liderato de Segunda B marcando cuando jugaba con uno menos

02 sep 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta B se llevó el derbi en una jugada de tablero de ajedrez. Un cambio transformó un derbi que se estaba inclinando para el Ourense. La entrada de Goldar y el paso a una defensa de tres centrales, con el filial en inferioridad numérica fue un golpe maestro que noqueó a un conjunto rojillo que había tirado de pragmatismo y oficio para crecer a través del partido. Cuando mejor lo tenía, cayó en la trampa viguesa.

El desenlace distó mucho del esperado. Un Celta B clonado del primer equipo salió arrollador. Presionando cada balón, jugando al primer toque y cercando la portería del Ourense. Fue Añón el líder de todos los movimientos celestes y el primero que puso a prueba al eficaz Pato. Frente al ímpetu juvenil del filial, los rojillos tiraron de oficio. Supieron esperar detrás del balón y de la mano de Iker Alegre, su mejor jugador en el césped de Barreiro, comenzaron a estirarse de un modo tímido superada la media hora de juego. Cuando la tormenta local ya había amainado. El propio Iker disfrutó del único disparo real, pero su tiro cruzado se encontró con Rubén Blanco.

El segundo tiempo comenzó a empinarse para el Celta B y a aclararse para el Ourense, especialmente cuando con media hora larga por delante Kevin vio la segunda amarilla. Entonces Luisito y De Dios agitaron el tablero. El rojillo, con valentía, hizo debutar a Gustavo Souto y colocó a dos nueves con descaro. El joven técnico del filial respondió con Goldar y una defensa de tres. Y David, que había asombrado en O Dragao con el primer equipo, recogió el testigo. Primero con dos faltas consecutivas a modo de aviso y más tarde con una conducción desde campo propio que le llevó al balcón del área rival. Ningún rojillo salió a su paso y la apertura a Soto, y su posterior centro, provocaron un roto en la zaga del Ourense que aprovechó el compostelano Borja Iglesias para estrenarse como goleador celeste.

A favor de obra, los vigueses cerraron filas y los rojillos se obcecaron. La poca claridad de ideas partió de las botas de Iker Alegre. Primero con un centro medido que no aprovecharon los delanteros y después con un disparo que salió alto cuando estaba solo en el área rival. A los rojillos les faltó puntería y temple. Al Celta B le sobró derroche, calidad y pizarra.

Gol: 1-0, min 72: Borja Iglesias.

Árbitro: De la Fuente Ramos (Comité castellano leonés). Expulsó con doble amarilla al local Kevin (min.57). Amonestó a Borja Domínguez, Maceira, Antón y Rubén por el Celta B y al ourensanista Portela.

Incidencias: Alrededor de un millar de aficionados en Barreiro.

Rubén Blanco, Kevin, Soto, Antón, Maceira, Borja Fernández (Javi Rey, min. 46), Borja Domínguez, Fernán (Aitor, min. 60), Yelko (Goldar, min. 61), Borja Iglesias y Añón.

Pato, Yosu, Pinillos, Moisés, Portela (Noguerol, min.74), Yebra, Iker Alegre, Adil, Óscar Martínez, Javi Hernández (Gustavo Souto, min.60) y Borja Valle.