Discapacidad también significa útil

Titas Ibáñez redac.pontevedra@lavoz.es

VIGO CIUDAD

04 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

No vamos a hablar del desembarco de Normandía, ni mucho menos. Sino de uno de esos grupos sociales que han conseguido hacerse un hueco en el calendario (al margen de esas historias comerciales, como el día del padre...) para concienciar al conjunto de la sociedad de que en pleno siglo XXI sigue habiendo discriminación, el de las personas que sufren algún tipo de discapacidad. Porque ayer, coincidiendo con el Día Internacional de Personas con Discapacidad, la Diputación de Pontevedra entregó los premios Carmen Ferro, que recayeron en las asociaciones Juan XXIII, BATA y AMFIV.

No cabe duda de que el tipo de actividades que desarrollan estos colectivos representan un aliciente para continuar trabajando en la integración de personas con discapacidad, como señaló el presidente del organismo provincial, Rafael Louzán, durante el acto en el que participaron muchísimos jóvenes y en el que también estuvo acompañado por los diputados Teresa Pedrosa y José Juan Durán.

La presidenta de Juan XXIII de Pontevedra, María Teresa Fernández fue la encargada de recoger el primer premio Carmen Ferro en la modalidad de inserción laboral por el trabajo denominado Ensinando a convivir axudamos a traballar. Se trata de un proyecto en el que se pone en valor la capacidad laboral de estas personas y contribuye a demostrar su utilidad en la sociedad. De hecho, algunos centros educativos se han interesado en él para desarrollarlo como ejemplo de convivencia que ayude a comprender a los jóvenes el valor de las personas más allá de las diferencias y ayude a crear bases sólidas de actitudes de respeto. Este proyecto, que se enmarca en el contexto de la jardinería, contó con una dotación económica de 7.500 euros.

Las otras dos asociaciones premiadas, BATA y AMFIV están ubicadas en Vilanova y Vigo, respectivamente. Jesús Romero, de la primera, que se dedica al tratamiento del autismo, fue el encargado de recibir el segundo premio, también en el apartado de inserción laboral, por el trabajo Brigadas forestais. Finalmente, Pablo Beiro, de la Asociación de Minusválidos Físicos de Vigo (AMFIV) recogió el Carmen Ferro 2008 por el trabajo Integración polo deporte. Tras la entrega de premios Louzán señaló que la Diputación aumentó sensiblemente su participación en iniciativas sociales.

El acto contó con momentos de alegría y también de emotividad, como cuando tomó la palabra Suso García, jardinero, del centro Juan XXIII. El joven dejó muy claro que tener una minusvalía no es sinónimo de ser inútil, sino todo lo contrario. Minusvalía también significa útil. «Este encontro serviunos para amosar que podemos traballar igual ou mellor que todas as persoas e constitué unha oportunidade para que vexan que as persoas con discapacidades non somos diferentes», señaló Suso García.