Tiraron por las escaleras a un empleado que no secundó un paro La Audiencia confirmó la sentencia, aunque rebajó tres meses de prisión a la presidenta
01 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La Quinta Sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, confirmó el castigo de un año de cárcel para una veintena de miembros del comité de empresa del extinto Grupo de Empresas Álvarez (GEA) por un delito contra la libertad de los trabajadores. La sentencia en firme rebajó tres meses de prisión a la presidenta y al secretario del comité, para que su condena fuese igual a la del resto de los acusados. El litigio se remonta al 1 de abril de 1998. Una veintena de miembros del comité de empresa de GEA celebraron ese día por la mañana una asamblea en la fábrica de la calle Ramón Nieto, acordaron llevar a cabo un paro y salir en manifestación hasta el centro de la ciudad. La tensión creció cuando un grupo de trabajadores discrepantes no secundaron la movilización y continuaron en su puesto de trabajo. Entonces, relata la sentencia, los después acusados formaron un grupo, gritaron y tiraron petardos para obligar a los disidentes a salir de la fábrica en medio de insultos y empujones. El secretario del comité, José Manuel Da Veiga Miranda, empujó reiteradamente, primero en el despacho y luego en las escaleras, a Ángel Prado Melón, a quien tiró al suelo. Este empleado, perteneciente al Grupo de Opinión de GEA (Gog), sufrió lesiones en la rodilla izquierda, con rotura de menisco interno, y tardó 430 días en curarse. Otro trabajador, Manuel Rodríguez, sufrió lesiones leves al ser arrojado al suelo por otro miembro del comité. El tribunal pudo observar los hechos en vídeo, pues fueron grabados por la cámara de una televisión local de Vigo. La sentencia tiene en cuenta que los acusados se hallaban en «precaria situación económica, fruto de la grave crisis de la firma», y considera que actuaron «con sus facultades de racionalidad y voluntad alteradas». Por ello, resultaron beneficiados por la atenuante de arrebato. Los denunciantes se quejan de que el castigo podría haber sido mayor si el tribunal no hubiese beneficiado a los acusados con una atenuante por la dilación de siete años que se produjo en la tramitación del juicio. Pena suspendida De los 21 acusados, sólo una mujer fue absuelta. Como ninguno tenía antecedentes, la pena quedará suspendida y nadie irá a prisión. Los miembros del comité que lesionaron a sus oponentes fueron condenados además a entre tres y seis fines de semana de arresto e indemnizaciones de 3.600 euros a cien euros. Todos los acusados tendrán que pagar 300 euros de indemnización a otros ocho denunciantes. Esta sentencia en firme llega unos meses antes de que comience el juicio contra los directores de la cerámica viguesa por un supuesto delito de venta fraudulenta.