22 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
EN EL ALMUERZO de ayer también se sirvió albariño. Se suponía que la distinción real al caldo que se cultiva desde Catoira hasta Tomiño era un reconocimiento a toda una denominación de origen. Pero en estas que los bodegueros de las Rías Baixas nos deleitan en la víspera nupcial con una versión desconocida de peleas de leira. Se enfrentaron porque alguno de ellos trató de apropiarse en exclusiva para su bodega de la elección real. ¡Vaya imagen de colectivo!