La Xunta paraliza el mayor parque eólico proyectado en la Serra da Groba

Monica Torres
mónica torres BAIONA / LA VOZ

O ROSAL

cedida

Advierte de impacto arqueológico, sobre las aves y la salud de las personas

17 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La sombra de los eólicos se aleja de la Serra da Groba. Un informe demoledor en el que varios departamentos muestran su rechazo al proyecto Toroña (sic), da carpetazo definitivamente al mayor parque proyectado sobre este espacio natural, con una inversión prevista de más de 38 millones de euros.

Se trata del polígono promovido por LAN 2030 Toroña que proyectaba diez aerogeneradores de 180 metros de altura y 4,7 megavatios de potencia, tras la sustancial rebaja de altura y potencia que admitió en su día la promotora por la contestación social debido a la afectación arqueológica y el impacto visual, entre otras medidas. Su tramitación arrancó en diciembre del 2020. Ahora, un año después de su exposición públicas y tras más de 1.300 alegaciones, según la Xunta, incluyendo las de los Concellos afectados, que son Baiona, Oia, O Rosal y Tomiño, así como varias manifestaciones con las que arrancaba el 2023, el Gobierno gallego da carpetazo definitivo al proyecto al emitir un impacto de declaración ambiental. La resolución recoge numerosos argumentos contrarios a la instalación de los molinos, incluyendo los de la gran afectación paisajística y visual que ya echaron abajo los del Albariño 1 y O Merendón en septiembre y noviembre del año pasado.

A los departamentos de Patrimonio Cultural, Patrimonio Natural o Saúde Pública, no les son suficientes las medidas correctoras comprometidas por la promotora para intentar mitigar los impactos y sus informes rechazan con rotundidad el proyecto. El Toroña contemplaba la instalación de una decena de molinos (la mitad, en Oia, el resto en Baiona, Tomiño y O Rosal), para obtener una potencia total de 47 megavatios así como la construcción de una red eléctrica subterránea de 30 kilovatios, otra transformadora y una torre meteorológica de 102,5 metros de altura. El Instituto de Estudos Miñoráns (IEM), advirtió desde el arranque de la tramitación sobre una grave afectación patrimonial sobre más de una veintena de restos arqueológicos sin catalogar de unos 4.000 años de antigüedad y el departamento de Patrimonio Cultural respalda con su veredicto el impacto. Concluye que en la zona de afección existen «bienes integrantes del patrimonio cultural» que podrían no solo verse afectados por las obras de los y sino por las gavias del cableado y las vías proyectadas.

Tajante es también la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, que informa negativamente por el «efecto significativo sobre el estado de conservación de los hábitats de diversas especies de aves rapaces así como un efecto de tipo barrera cobre esta avifauna, incompatible con las necesidades de sus poblaciones».

También dice que no al proyecto la Dirección Xeral de Saúde Pública y los demás departamentos apuntan medidas correctoras y que hay afectación a zona de monte mancomunadas.

La Dirección Xeral de Calidade Ambiental, Sostibilidade e Cambio Climático resuelve en contra atendiendo a la afectación de los bienes patrimoniales, a la conservación de los hábitats de las especies de aves rapaces existentes en el entorno y a los efectos del ruido y parpadeo de sombras sobre la salud de las personas. Al igual que pasó con los dos parques de Albariño 1 y O Merendón, se rechaza también por el impacto visual de los aerogeneradores en el paisaje.

Quedan otros dos parques en tramitación: el Torroña 1, proyectado en las parroquias de Viladesuso y Burgueira, de Oia, con cuatro molinos, y otro es Rosal, con dos aerogeneradores.