La época de maduración de la uva coincidirá, en julio, con la tradicional Festa do Viño de O Rosal que este año llega a su décimoprimera edición. Una cita obligada no sólo por la merecida fama de los caldos rosaleiros sino también por la calidad de los productos autóctonos que se podrán degustar durante el encuentro. La cosecha del 2002 sufrió una merma con respecto a la del año anterior en toda la Denominación Rías Baixas. Sin embargo, en la subzona rosaleira sólo descendió entre un 10 y un 20 por ciento. La producción de las bodegas de O Rosal rondó los tres millones de kilos; lo que supuso dos millones de litros de vino o 2,7 de botellas. El año pasado Lagar de Fornelos incrementó, en 15 hectáreas, sus viñedos en producción por lo que su vendimia también se vio acrecentada y alcanzó los 500.000 kilos. Por su parte, las bodegas Terras Gauda, consiguió en el 2002 la mayor producción de albariño de su historia.