La población se triplica en O Val Miñor en verano y también aumentan los robos en viviendas. Ni el propio teniente alcalde de Baiona, Manuel Vilar, se ha librado de este fenómeno. Unos desconocidos entraron en su vivienda hace una semana y consiguieron llevarse joyas. Ramón Sánchez, otro vecino de Baiona, también se quedó sin nada después de que entraran a robarle en su casa. «Me desplumaron», afirma. En ambos casos los robos se produjeron a plena luz del día y sin nadie en las casas.
El episodio más delicado fue, sin embargo, el del jueves pasado por la mañana. Dos encapuchados armados con una pistola y una barra de hierro penetraron en un chalé de A Ramallosa en donde se encontraba una mujer y tres menores de edad, dos de ellos niños. Los asaltantes, que tenían acento gallego, se llevaron alrededor de tres mil euros en metálico, además de joyas y varios ordenadores portátiles.
Fueron educados con los niños e incluso llegaron a pedir la documentación a la empleada doméstica que cuidaba de los críos, ya que los propietarios de la casa no se encontraban en la vivienda cuando se produjo el asalto. Media hora después de entrar en el chalé, ubicado en el municipio de Nigrán, lo abandonaban.
El dueño de la casa presentaba denuncia inmediatamente después de producirse el asalto.