Poio recibe la bandera del regimiento de Pablo Morillo en su lucha contra los franceses
01 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Por fin, después de dos siglos resguardaba en el convento de Santa Clara, la bandera coronela que ondeó en la victoria sobre el ejército napoleónico volvió ayer a recibir un homenaje público. La enseña que el coronel Pablo Morillo donó a las monjas clarisas forma parte de la exposición Proezas del pueblo gallego, que hasta mediados de septiembre se puede visitar en el monasterio de Poio. El artífice de hito no fue otro que Salvador Miranda, quien tuvo conocimiento de que se conservaba resguardada en una caja. «Pocos más sabían de su existencia, a no ser las del convento», por lo que se esforzó en darlas a conocer. Y es que, además de la coronela, las clarisas de Pontevedra fueron depositarias de una segunda enseña, que no se conserva en tan buenas condiciones por lo que es preciso restaurarla antes de exponerla al público. «Ambas fueron donadas a la Virgen de los Desamparados como exvoto y, antiguamente, llegaron a estar colocadas en unos pivotes a ambos lados de un altar del convento. Posteriormente, y para evitar que pudieran deteriorarse, se guardaron», señaló Miranda.
Esta segunda, y aún no exhibida, enseña es similar en algunos aspectos a la coronela de Pablo Morillo. «Tiene la misma cruz de San Andrés, pero cambia la posición del nombre de Pontevedra, que lo tiene en un lateral, y el escudo, que muestra ya el puente más completo. Son de la misma época y del mismo regimiento La Unión».
Dado que la ocasión lo merecía, la llegada de la bandera coronela en Poio fue homenajeada con una recreación de personajes de la época, en al que no faltaron los marqueses de Mos, interpretados por el británico Adam McKay, quien reside en este municipio desde hace 37 años, e Isabel Cabaleiro.
Ecos del XIX en el XXI
La historia de este regimiento comenzó a gestarse en Ponte Sampaio en 1809, pero sus ecos se extiende hasta la actualidad. No en vano, el equipo de esta localidad pontevedresa lleva el nombre de la unidad militar: Unión Sampaio. Se cree, según expuso ayer Tino Viéitez, presidente de la Asociación Provincial Héroes de la Guerra de Independencia 1809, que fue el propio coronel Morillo quien entregó la coronela a las clarisas por «el gran peso que entonces debía tener la Virgen de los Desamparados, con la que muchos pontevedreses de entonces juraron bandera y defender a Fernando VII». Además, no hay que perder de vista que «en los conventos no solo se confeccionaron los uniformes, sino que también se hicieron las balas y los escapularios. Los conventos se hacía de todo para que nuestro ejército estuviese preparado para hacerle frente a los franceses».
En opinión de Viéitez, esta enseña pudo asistir en directo al discurso que pronunció el Duque de Wellington en 1813 en Lesaca: «Españoles, dedicaos a imitar a los inimitables gallegos, distinguidos sean hasta el fin de los siglos por haber llegado en su denuedo hasta donde nunca nadie llegó». «Buena parte de esa frase se la ganó el regimiento La Unión», se mostró convencido Tino Viéitez.