«Los informativos nos hicieron una mala publicidad y bajamos en picado»

a.m. GONDOMAR

GONDOMAR

XOAN CARLOS GIL

Nieves Comesaña fabrica mascarillas en Gondomar

21 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la llegada de la pandemia, Nieves Comesaña se puso a tejer mascarillas en la mercería Barrosiña de Gondomar. E ideó un modelo muy singular transparente destinada a personas sordas. La zona central de plástico les permite leer en los labios y enterarse de lo que les están diciendo. Nieves comenzó reglando mascarillas que hacía con restos de patchwork para empleadas de los supermercados y otras personas a las que les había tocado trabajar pero no tenían cómo protegiese. Así empezó el movimiento Yo Me Pongo a Coser, que agrupó a 16 personas de toda el área metropolitana.

Nieves colgó en las redes sociales lo que había empezado a hacer y enseguida se sumaron colaboradores. Los primeros fueron Gemma Valverde y su pareja David Ledo, que pidió un permiso para poder llevar el material de un sitio a otro. Hicieron un prototipo de mascarilla transparente y lo llevaron al Concello de Nigrán, ya que el Ayuntamiento era muy receptivo con los temas de inclusión y habían respaldado antes un proyecto de mochilas para sordos.

La doctora Cristina Regojo, especialista en Análisis Clínicos en el Chuvi y sorda desde los cuatro años tras una meningitis les dio el espaldarazo. Se enteró de su existencia y pidió para ella, para sus compañeros y pacientes.

Desde la mercería salieron miles de mascarillas. Los pedidos les llegaron desde una gran cantidad de ciudades del país, tanto de particulares como de colectivos e instituciones.

El Sergas se fijó en ellas para homologarlas para que sirvan para todo el área sanitaria gallega porque les pareció una buena idea y necesaria.

Publicidad negativa

Nieves afirma que les fue bien hasta el pasado mes de diciembre, cuando comenzaron a surgir noticias que ponían en duda la eficacia de las mascarillas de tela. «Desde que lo dijeron en los informativos, bajamos en picado. Nos hicieron una publicidad mala, aunque después la rectificaron diciendo que eran buenas», afirma.

Nieves asegura que sus mascarillas son certificadas y analizadas, si bien afirma que les ha perjudicado que otros fabricantes se hayan lanzado a hacer mascarillas que no se encuentran homologadas.

«Mucha gente hace mascarillas en casa y los que cumplimos la normativa no tenemos nada que hacer ante esto», afirma. En su mercería de Gondomar continúan haciendo mascarillas de tela con dos capas de algodón y el filtro, así como las de plástico transparente para personas con problemas de audición. Ahora también han incorporado un modelo de mascarillas semitransparentes con un solo tejido. Continúan atendiendo pedidos para la fabricación de unos elementos de protección antivirus que todavía permanecerán durante mucho tiempo, ya que seguirá siendo obligatorio llevar las mascarillas a pesar de haberse vacunado contra el coronavirus.