El conductor drogado y ebrio de un Porsche Cayenne lo embistió
16 sep 2024 . Actualizado a las 19:13 h.Miguel Pereira, Michel, tendría que haber celebrado su 37 años en julio. Un accidente de tráfico, cuando iba al volante del coche, causó su muerte. Fue embestido por un todoterreno Porsche Cayenne con un conductor que dio positivo en alcohol y drogas. Ayer, amigos y familiares le rindieron un sentido homenaje a última hora de la tarde frente al ayuntamiento. El segundo, tras el que tuvo lugar el 1 de agosto, un día después de la jornada en la que habría cumplido 37 años. No hubo discursos, tan solo silencio y aplausos. Los asistentes echaron en falta que les acompañara alguien del gobierno local.
Olga, su novia y testigo del accidente mortal, organizó con amigos de ella y del fallecido la concentración para mantener su recuerdo vivo y pedir justicia. No faltó el apoyo social: «Se me ocurrió ponerlo en el Facebook para ver si se apuntaba alguien, y me empezaron a llegar solicitudes de todas partes dándome apoyo, diciendo que asistirían. Por eso decidó continuar», explicó ayer esta vecina de Hío que con aquel accidente perdió a su pareja.
La colocación de pancartas comenzó el sábado. «Justicia para Michel» es el mensaje más demandado y reproducido en pancartas y redes sociales. La concentración logró la autorización de la Policía Local y de la Guardia Civil tras varios días de gestiones. El origen de la iniciativa fue la puesta en libertad del conductor que causó el accidente bajo los efectos del alcohol y de drogas, mientras escapaba de una patrulla de la Policía Local que le hacía señales para que rebajase la velocidad y se sometiera a la prueba de alcoholemia y sustancias psicotrópicas. El conductor no solo hizo caso omiso, tras el accidente que implicó investir con un robusto todoterreno de alta gama al utilitario de la víctima mortal, siguió la huida a pie. Los mismos agentes de la Policía Local que le perseguían en coche, acabaron arrestándolo tras interceptarlo a pie.
La concentración por la memoria de Michel reunió a unas 250 personas, mucho más de lo que esperaban los organizadores. Al finalizar, se disolvió en orden y normalidad. Los allegados del fallecido esperan novedades del procedimiento judicial; conscientes de que es la única manera de hacer justicia en un Estado de Derecho.