Una iglesia al borde del abismo

REDACCIÓN FOZ

CANGAS

PEPA LOSADA

El templo de Cangas se asoma ya al acantilado, por donde antes cabían bueyes y carro La iglesia de Cangas se asoma más cada año al acantilado. Aparentemente no existe peligro de que la construcción se venga abajo, aunque el paso de los años ha demostrado que esa zona también se la está llevando el mar y ahora apenas unos centímetros separan los muros del templo, que al parecer data del S.XIII, del terraplén de más de treinta metros que rodea la parte posterior.

09 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente de la asociación de vecinos, José Villar, explicó que «cando eu era cativo pasabamos correndo por detráis e miña aboa decía que pasaban os bois có carro». Ahora ya no puede pasar nadie, ni a pie ni mucho menos con animales, porque el suelo se lo ha llevado el mar y los temporales. Según explicó Villar, han planteado a Costas la necesidad de construir ahí un muro de contención que serviría no sólo para frenar la erosión, sino como punto de apoyo al paseo marítimo que se prevé contruir allí y cuyo trazado podría de este modo meterse por detrás de la iglesia. Los responsables de Costas, según explicó Villar, se oponen, argumentando que ese tipo de construcción es desaconsejable porque chocaría con el entorno. En cualquier caso, en la misma zona se han producido durante estas últimas semanas varios derrumbamientos debido a la acumulación de agua en el suelo. Uno de ellos incluso provocó que se hundiera un trozo del muro del paseo marítimo que existe en la zona cercana: «Empezou a ceder hai dous meses, pero estes días vese que acabou de baixar», explicó Villar. Otro ocurrió a muy pocos metros, diez aproximadamente, de donde se encuentra situada la mencionada iglesia parroquial.