Los comuneros desmienten que haya un castro y piden la desprotección del área
29 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El fuego arrasó el pasado 15 de octubre los montes comunales de la parroquia de Baiña, en Baiona, y la desaparición de la vegetación ha dejado al descubierto restos de una cantera primitiva. Desde entonces, son visibles las marcas en las rocas de granito que los canteros dejaron hace siglos durante la extracción de bloques de granito.
Arqueólogos como Xosé Lois Vilar creen que de esta zona se sacó la piedra necesaria para la construcción de los edificaciones más antiguas que se conservan en la actualidad en el municipio.
La fortaleza que rodea la península de Monte Boi, el convento de las Dominicas o la iglesia parroquial de Baiona, son algunas de los elementos arquitectónicos a los que la cantera del monte de A Peniza habría aportado materia prima. Las marcas que revelan una explotación de la piedra no son los únicos indicios, sino también la cercanía de esta cantera con la villa. No parece lógico haber llevado la piedra de otro lugar más lejano, sobre todo teniendo en cuenta que la que hay en el monte de A Peniza es de una gran calidad, según opina Xosé Lois Vilar.
La confirmación de esta cantera es un hecho revelador para los comuneros de Baíña, que consideran que su existencia echaría por tierra la creencia de que antiguamente había un castro sobre la cima del monte de A Peniza. La existencia de un yacimiento arqueológico se basa en la aparición durante la década de los años 80 varias piezas de cerámica que indicarían la presencia de un antiguo poblado castreño en este lugar estratégico desde donde se domina todo el Val Miñor. Pero nunca ha habido una excavación que llegue a determinar si el espacio llegó a estar ocupado por los antepasados de los baioneses. Comuneros de Baíña están dispuestos a demostrar que nunca hubo un castro en el monte de A Peniza.
Protección
El motivo que les empuja a ello es eliminar la protección a la que Patrimonio tiene sometido todo el entorno. El expresidente de la comunidad de montes, Antonio Mijón, afirma que promoverán una modificación puntual del Plan Xeral para que el monte de A Peniza pierda el grado de protección. De esta forma, los comuneros se verían libres de tener que pedir autorizaciones de Patrimonio cada vez que deben de realizar alguna actuación en el monte, que vienen denegadas. Por ejemplo, el arreglo de pistas forestales o la repoblación del monte con especies vegetales.
Para Xosé Lois Vilar, la única forma de demostrar que no existe un castro en la zona es mediante una prospección arqueológica, que tendría que llevar a cabo la Xunta de Galicia.
Los comuneros pedirán también que se corrija el error que existe en el planeamiento de Baiona que localiza en terrenos de la comunidad de montes el famoso yacimiento Outeiro dos Lameiros, cuando en realidad pertenecen a Sabarís.