El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores afirmó ayer sentirse totalmente defraudado con la actitud de la mayoría de los comuneros de Baredo por haber rechazado el proyecto para la creación de una nave de tratamiento de pescado en una parcela de su parroquia. Méndez afirmó que los más favorecidos por esta iniciativa iban a ser los propios marineros de esta localidad, «pero estoy convencido de que gente que no es marinera fue la que influyó para que no se hiciera allí». «De verdad que lo siento mucho, no ya por la Cofradía sino por la gente de Baredo que se iba a ver directamente beneficiada», afirmó ayer el patrón mayor. De este modo, los pescadores continúan buscando un lugar para su nave, que tendrá que ser cedido puesto que se niegan a pagar un alquiler por un proyecto que generará riqueza en el lugar en el que se ubique. Pero lo cierto es que Baredo era un lugar idóneo para poner en marcha esta nave de tratamiento, debido a que estaba muy bien situado en la costa y a la cercanía con la lonja de Baiona.