Crónica | Cuarto Congreso Internacional de Detectives Privados El investigador profesional recurre al celular como un aparato ideal para realizar escuchas y grabar imágenes que sirvan como prueba ante un tribunal
13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.«La imagen es la expresión más clara para un cliente o un juez de un informe de 50 páginas», dice José Ignacio Latorre, responsable de comunicación de la Asociación Profesional de Detectives Privados (APDP). Estos investigadores están con los tiempos y recurren a sistemas GPS de seguimiento y escuchas de alta tecnología. Varias empresas de apoyo técnico acudieron ayer al cuarto Congreso Internacional de Detectives, que se clausuró en el Parador Conde de Gondomar de Baiona. Los detectives han adaptado las tecnologías GPS o los sistemas de comunicaciones móviles de última generación para realizar seguimientos, filmar imágenes remotas o grabar escuchas «que pueden ser vitales para proteger a una víctima de malos tratos». «Utilizamos toda esa parafernalia que está en el mercado pero adaptada para aguantar un trabajo más intenso», dice Latorre. Un ejemplo son las webcams, esas minúsculas cámaras usadas por los adolescentes para chatear por Internet. «Las nuestras tienen mayor resolución, aguante y calidad», indica. Lo mismo ocurre con los GPS, «muy avanzados y resistentes al frío y al calor» Un despacho puede usar camaras de vídeo del tamaño de un paquete de cigarrillos. «El detective trabaja con menos riesgo», explica. Tony Imossi, presidente de la IKD y considerado uno de los mejores detectives europeos, elogió una cámara que se oculta en la corbata. Otras veces, el objetivo va disimulado en un botón de la chaqueta «para ganar en seguridad». Microcámaras El despacho que quiera bordar un trabajo profesional y no ser detectado recurre a las microcámaras. Algunas , de sólo cinco milímetro de diámetro, van disimuladas en el tornillo de un pasacorbatas. Otras veces se esconden en las gafas, una gorra, el botón de una camisa o un pin. El próximo avance llegará con la futura tecnología multimedia UMTS, que puede transmitir la imagen a cualquier lugar a través del teléfono móvil. De momento, ya es posible transmitir fotos en tiempo real por el teléfono para que el cliente adopte una decisión. «Algunos móviles actuales permite maniobras similares al UMTS con la ventaja de que cuentan con la cobertura mundial del GPRS», relata Latorre. Un grupo de técnicos les aporta los servicios para realizar los montajes y ser operativos. «Hay que evitar que falle la batería en una situación irrepetible», indica.