Una paraje de novios aprovechó esta romería casi centenaria para comprometerse en matrimonio para el próximo año
17 ago 2010 . Actualizado a las 13:06 h.Al son de los tambores suben al monte para celebrar un juramento con vino, almorzar en familia bajo la sombra de algún árbol y, al atardecer, realizan la bajada o «desfeita». Así lo vienen haciendo desde hace casi un siglo, por lo que ya se ha convertido en una de las celebraciones más populares de Galicia. Y lo han vuelto a repetir ayer en la Romería Enxebre do Monte de Santa Trega, coincidiendo con el día grande de las fiestas de A Guarda.
Nuria Gómez tiene 28 años y suele participar en esta romería todos los años, aunque considera que en esta edición se batió el récord de público. «El monte estaba a rebosar, nunca había visto tanta gente. Acudieron cientos de personas. No sabría calcular, pero más de 2.000», afirma.
Pertenece a la Banda Negra, que fue la que encabezó el sábado el desfile desde la Alameda hasta el puerto, donde incluso algunos se dieron un buen chapuzón. Este grupo va ataviado con una camiseta negra, con el nombre de su banda, además de una visera y la bandera gallega. Es la más antigua de A Guarda y está integrada por 150 personas.
«Nosotros subimos con un litro de vino de media por persona. Después de la fiesta campestre que hacemos arriba del monte, la gente suele bajar hacia un merendero que le llamamos o montiño , donde también se reúnen todas las familias que acuden a este festejo», explica.
Recalca que se trata de una romería pagana y que la bajada se denomina desfeita . «Se suele comer en familia o con grupos de amigos», señala.
Degustan la típica comida de la gastronomía gallega, desde marisco, salpicón o empanadas.
«Todo el mundo viene a pasárselo bien y a disfrutar, aunque se lleva vino y se bebe, lo hacemos con moderación. Algunos foráneos creen que se trata de una fiesta del vino, pero no es así. Lo importante y, el pretexto para juntarse en este día no es otro que estar con las personas queridas, ya sean familiares o amigos», argumenta.
También se da la circunstancia de que muchos marineros de A Guarda están de vacaciones por estas fechas, lo que aprovechan para acudir a la romería y pasarlo en familia.
El acto más típico de esta fiesta es la jura en lo alto del Trega, que se hace con un trago de vino. «Consiste en levantar un garrafón de cinco litros y darle un trago, brindando por los compañeros que están con nosotros y desearles que puedan repetir el año que viene», manifiesta Nuria Gómez.
Cuenta que a modo de anécdota que, precisamente, dos componentes de la Banda Negra, Eduardo y Ana, se declararon en matrimonio para el próximo año. Él le entregó los anillos y ambos participaron en el juramento, dándose un trago de vino de un garrafón. Sin duda, una bonita forma de celebrar esta fiesta del monte, tan arraigada en A Guarda.