Las madres de Érguete participan en un montaje de la Escuela de Arte Dramático
15 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Asunción Lago, una de las madres fundadoras de la asociación Érguete, el movimiento que nació en Vigo en los años 80 para luchar contra el narcotráfico, se emociona en su butaca. Frente a ella, en la platea, Álvaro Cima interpreta a un joven de un barrio obrero de Bradford (Reino Unido) en los 90. Sufre una adicción, se descontrola, quiere ayuda, pero todo se complica. Asunción, que es de Coia, siente que la historia que cuenta Álvaro es también la de su barrio, la de su casa, la suya. Ella fue una de aquellas mujeres que no entendía lo que estaba tomando su hijo y que luchó para ayudarlo. A su lado, Tonina Díaz, otra de las fundadoras de Érguete, se emociona como Asunción. Esos testimonios también podrían ser suyos.
La obra de teatro a la que asisten Tonina y Asunción está dirigida por Nicole Babarro y Noa López, dos estudiantes de dirección de la Escuela de Arte Dramático de Galicia, con sede en Vigo. Ellas han puesto en escena junto a ocho compañeros la pieza A State Affair de Robin Soans. El autor británico construyó su texto a través de varias entrevistas reales con personas de un barrio olvidado por las autoridades y azotado por las adicciones y la violencia.
«Botábanlle a culpa a miña nai», se dice en la obra de teatro. Habla una persona con un problema de adicción. Reflexiona sobre cómo su problemática afectó en sus casas. Tonina y Asunción saben lo que se siente. Ellas también fueron señaladas, culpadas e, incluso, amenazadas. De nuevo, otra similitud entre el Bradford y aquel Vigo de los años 80. «Nós falamos dun barrio e dunha época específica de Inglaterra, pero no meu barrio de Vigo tamén hai exemplos disto. Falando coa miña avoa e a miña nai tamén vin que hai persoas, que son os nosos veciños, que viven eses problemas», añadió Iván Rodríguez, uno de los actores. «Queríamos que, a través de nós, alguén escoitara as voces destas persoas sen pretender xulgalas e que, tamén, puideran entender que calquera persoa pode atoparse nesta situación», añade Patricia López.
«Esta obra vai de resistencia e de memoria. Queríamos expoñer o abandono constante que sufriron estas testemuñas de Bradford», explican las directoras. Ambas añaden que durante el montaje de la pieza tuvieron muy presente que lo que cuentan también ocurrió y ocurre en Vigo y en tantos otros lugares. Por eso, para el proceso creativo, a través de su profesora Mariana Carballal, decidieron pedir ayuda a la asociación Érguete. Tonina y Asunción mantuvieron hace unos meses un encuentro con ellas y los actores para relatar cómo las drogas impactaron a sus hogares. En el encuentro también participaron dos profesionales de la entidad para explicarles la situación que se vive hoy en Vigo y Galicia.
«Poder contar con estas dúas mulleres ao longo do proceso, escoitar as historias destas dúas nais e o que sufriron, foi unha achega esencial para poder representar esta peza», añaden Nicole y Noa. Tonina y Asunción las abrazan al terminar la función. Ellas se vieron en lo que se representó sobre el escenario. «Houbo dous momentos nos que me quería erguer para ir axudar ao rapaz. Facíao moi ben», dice Asunción con una sonrisa.
La coordinadora de la asociación Érguete, la trabajadora social Elvira Rivas, también se vio reflejada en varios momentos de la representación. Ella lleva más de 30 años trabajando en la entidad viguesa. Comenzó en lo peor de la epidemia, cuando la gran problemática de las adicciones confluía con la llegada del VIH, y vio en los actores varios momentos que le recordaron aquellos días. «Está muy bien que personas jóvenes puedan estudiar y comunicar estas situaciones. Aquellas problemáticas de los años 80 continúan, aunque diferentes, hoy», añadió Rivas.
La elección de adaptar la obra de Robin Soans fue de la profesora de dirección Irene Moreira. La eligió para que Nicole y Noa pudieran trabajar con testimonios reales de una realidad compleja. «Eles son xente moi nova, que descoñece a dimensión do que aconteceu», explicaba la docente Mariana Carballal cuando se comunicó con Érguete. Varios meses después, aquel pasado cobró vida en el escenario.