La Xunta ratifica la presencia de metales pesados junto al IES de Beade y urge el Concello y Aqualia a solucionarlo
VIGO
Han sido localizados en las muestras hierro, plomo y níquel
04 mar 2026 . Actualizado a las 18:40 h.Confirmado, hay metales pesados en el agua junto al IES Beade. Así de firme se muestra la Xunta de Galicia, que ha recibido los nuevos resultados de las muestras recogidas en diferentes día del mes de febrero en varios puntos de la red de la zona de abastecimiento Quintián-Vigo. Inspectores farmacéuticos dependientes de la Consellería de Sanidade han ratificado que hay hierro, plomo y níquel después de recoger muestras en cuatro puntos diferentes del exterior del recinto educativo y comprobar que hay una alta concentración de acometidas municipales en la zona.
La Xunta remitió los resultados al Concello de Vigo y a la empresa concesionaria FCC Aqualia, instando a la «identificación dos materiais da rede, das derivacións e das acometidas, e a presenza ou non de válvulas antiretorno e chaves de corte antes de cada acometida».
Desde Sanidade han pedido documentación técnica o la declaración responsable del fabricante de los materiales o productos que están en contacto con el agua y también información sobre las actuaciones desarrolladas para garantizar que esta situación no es produce en otras zonas de este abastecimiento.
La Xunta impone un plazo de una semana para «acreditar as actuacións realizadas para investigar a procedencia dos metais, aportar un cronograma coas intervencións proxectadas e enviar a documentación solicitada». Asegura que, si persisten los incumplimientos, se considerará una infracción grave.
Ya el pasado febrero el director territorial de Educación, César Pérez Ares, visitó el IES de Beade para comprobar el buen estado de las instalaciones y circuitos, confirmando que todas las tubería de consumo de agua son de polietileno, por lo que ya quedaba demostrado que la presencia de plomo venía del exterior.
Concello
El Concello de Vigo, por su parte, sostiene una versión distinta de los hechos. En un comunicado , el gobierno local afirma que el requerimiento de la Xunta se refiere a «non conformidades» detectadas en inspecciones realizadas los días 2, 5, 17 y 24 de febrero, pero asegura que los análisis municipales no confirman incidencias en el suministro del instituto.
Según explica el Ayuntamiento, las anomalías detectadas el 2 de febrero no afectaban al IES de Beade, sino a una cafetería y a una vivienda situada en el Camiño Real. Técnicos de Aqualia revisaron esas muestras el 6 de febrero y, según el Concello, no confirmaron las supuestas incidencias. En todo caso, sí se detectó presencia de plomo en el tramo particular de acometida de esa vivienda, cuya sustitución sería responsabilidad del propietario.
El gobierno local añade además que no le consta que se hubieran realizado análisis el 5 de febrero. En cuanto a las muestras del 17 de febrero, el Concello sostiene que los resultados obtenidos por Aqualia en el propio instituto difieren de los de la Consellería.
Según esos datos municipales, el valor de plomo registrado por Sanidade fue de 10,7, mientras que el análisis de Aqualia arrojó un resultado de 8, una cifra que el Concello considera dentro del rango admitido por la normativa. También señala que los niveles de hierro detectados no afectaban a la aptitud del agua para el consumo.
Respecto a las muestras del 24 de febrero, el Ayuntamiento afirma que los resultados comunicados por la Consellería «ratifican a ausencia de incidencias na acometida do IES Beade». En cuanto al hierro detectado en la acometida de una cafetería, el Concello sostiene que los análisis de Aqualia no confirmaron esos valores y que los registros municipales se encuentran dentro de la normalidad. En relación con el níquel, la empresa concesionaria asegura que las analíticas disponibles registran un valor cero.
La controversia deja abiertas las dudas sobre el origen de los metales detectados en algunos puntos de la red y sitúa el foco en las acometidas y materiales utilizados en el sistema de abastecimiento de la zona de Quintián. Mientras la Xunta exige una investigación para determinar su procedencia, el Concello sostiene que los controles realizados hasta ahora no evidencian problemas en el suministro del instituto.